Lizta Roja
Por Elizabeth Luna
Cada quien lleva agua para su molino con la sequía; cuando escuchamos hablar de las consecuencias que ha traído la sequía, nos entristece y lamentamos que muchas familias no tengan ni siquiera alimentos suficientes para sobrevivir; por ello, algunas personas se han desprendido de ropa, cobijas, o alimentos y agua embotellada para tratar de ayudar en ese grave problema que padece Durango, incluso agrupaciones y dependencias de Gobierno se han organizado para recaudar alimentos y enceres para los afectados por la sequía; pues resulta que hace poco, el Gobierno Federal y el Estatal se organizaron y llevaron enceres, alimentos y hasta dinero para los afectados, del municipio de El Mezquital, un grupo de policías Municipales y hasta de la DEI, colaboraron en el traslado y distribución de lo recaudado; incluso fueron hasta pueblos alejados, y tuvieron que pernoctar en los pueblitos, en donde incluso estuvieron conviviendo con los indígenas para darse cuenta que de verdad hay fuertes necesidades, que por cierto, algunas no son de este año, sino desde hace años, debido a la pobreza, que ciertamente se acentúa más con la sequía; las cobijas que les repartieron, se las cobijaron, la ropa, se la distribuyeron de tal forma que algunas personas ya hasta se las estaban estrenando, los alimentos, ni hablar, todos empezaron a comer lo que les llevaron, y dieron primero a los niños, las galletas, el Corn Flakes, los frijolitos, etc., pero cuando se les repartió el dinero que les mandaron del Gobierno Federal, para que repartieran entre los más pobres, los niños que van a la escuela, y las necesidades más importantes, pues resulta que los indígenas tomaron el dinero y se fueron directo a las cantinas; ya ni les digo que hicieron con el dinero que era para que sus hijos no se fueran sin comer, a la escuela, y que les dieran cuando menos a ellos, para cubrir sus principales necesidades, porque hasta da coraje, pero cuentan los policías que estuvieron allá, que daba coraje ver a los irresponsables indígenas que trastabillaban ebrios por las calles, sin un centavo, pero eso sí, bien borracho; bueno pues por allá en otras regiones, salieron a relucir los líderes sociales, y ya sabrá, hasta partido o color le pusieron a las despensas, no las vendieron, pero si las condicionaron para participar de lo que era regalado por parte de otros Estados incluso, y de los Gobiernos federal, estatal y municipal, pero ya conoce a los líderes, para pronto que hicieron su agosto y pintaron de color las despensas, es decir, se las entregaban a sus gentes, a los que votarán por su partido en las próximas elecciones, y en fin, que no se vale que jueguen con la miseria, unos embriagándose con el dinero que les dieron para comprar tortillas, frijoles y leche, cuando menos y otros condicionando la entrega de despensas, como si la gente que de buena manera las regaló, hubiera puesto condiciones para entregarlas, lo bueno es que la gente no se quede sin comer, pero que tampoco se haga negocio con lo que se consiguió, de verdad no deben llevar agua para su molino, no se juega con el hambre y las necesidades de la gente.







