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22/02/2012-1:43 pm

Vive Argentina el peor accidente de tren de su historia; 49 muertos

José Vales, corresponsal
BUENOS AIRES, Argentina, febrero 22 (EL UNIVERSAL).- Fue como un expreso hacia la muerte. Un tren del terror que viene buscando su fatal destino desde hace décadas. La formación de trenes de Buenos Aires (TBA ex Sarmiento), que minutos antes de las 08:30 horas de este miércoles, sin frenos, chocó contra el andén de la Estación Plaza Miserere, dejó 49 muertos y más de 600 heridos, 61 de ellos de gravedad, según la información oficial, convirtiéndose en el peor accidente ferroviario de la historia argentina.
El caos y el dolor se apoderó de la Plaza Miserere minutos después de la coalición contra los frenos hidráulicos del andén, aunque fue gracias a la labor de los bomberos y rescatistas que muchos de los pasajeros atrapados en los asientos y entre los hierros retorcidos de la obsoleta formación pudieron salvar sus vidas.
“A mí me rescataron los bomberos más o menos dos horas después del choque. Me quedaba ya sin aire, por los nervios, pero pude salir y contarla. Cerca de mí vi a varias personas sangrando, muertas o inconscientes”, explicaba Leonardo, de 31 años, operario en una distribuidora de golosinas en la guardia del Hospital Durand, uno de los centros asistenciales a donde fueron trasladados los heridos.
Los testimonios de los pasajeros son en la mayoría de los casos coincidentes. La formación había arrancado desde la estación Moreno a la hora de más afluencia de pasajeros que a diario suelen ingresar a Buenos Aires desde el conourbano hacia la capital.
Después de la estación Liniers, el tren había comenzado a pasarse de los andenes y debía echar reversa para poder abrir las puertas reglamentariamente.
“Así hasta que al entrar al andén en Once (como se conoce popularmente a Plaza Miserere), noté que ingresaba muy rápido hasta que chocó y el mismo impactó aplastó a los vagones de en medio. Yo viajaba atrás de todo y sólo me golpee la rodilla”, explicaba Nora Sánchez, visiblemente consternada en el hall de la estación, entre camillas albergando heridos, pasajeros que caminaban absortos o en llanto y familiares presos de la desesperación que intentaban saber qué había pasado con sus seres queridos, a los que sabían viajando en el tren.
En medio de la polémica por el estado de obsolescencia del ferrocarril Sarmiento, desde hace años denunciado por el sindicato de trabajadores y por varios dirigentes políticos, la presidenta Cristina Kirchner decidió suspender su habitual agenda de actos públicos y estudiaba la posibilidad de decretar el duelo nacional por la tragedia.
“Hace años que venimos denunciando el abandono y la desinversión del Sarmiento y que la presidenta escucha, lee, ve estas cosas, y no quiere oír y venimos en este estado desde la época de Carlos Memen (1989-1999). Ahora lamentamos los muertos”, se quejó el diputado Nacional Pino Solanas, uno de los más férreos defensores de la necesidad del restablecimiento de la red ferroviaria luego de la privatización y el desguace de los años 90.
Por su parte, el defensor del Pueblo, Eduaro Mondino, calificó el siniestro “como una tragedia anunciada. Es el resultado de haber destruido los ferrocarriles”.
Con el tránsito colapsado por la presencia de ambulancias y helicópteros en la zona de la tragedia (a escasos 200 metros de donde el 1 de enero de 2008 180 personas perdieron la vida en la discoteca República de Cromagnon) las escenas más dolorosas se habían trasladado horas después a la morgue judicial de la Calle Viamonte, donde los familiares aguardaban desesperados el momento de poder reconocer los cuerpos de las víctimas.
Bronca, dolor y estupor, era lo que podía encontrarse en los mensajes radiales o en las redes sociales, porque, recién cuando se produjo la peor tragedia ferroviaria de la historia, muchos argentinos tomaron conciencia de que el accidente pudo haberse evitado, no solo hoy, sino muchas veces en diversos gobiernos durante los últimos 20 años.

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