Una madre con sus dos hijas menores fue incomunicadas y aisladas por agentes de Migración, quienes les robaron 1,800 dólares.
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chiapas. – “Agentes del Instituto Nacional de Migración torturan, retienen ilegalmente, extorsionan, abusan de poder y de sus funciones, vulnerando sistemáticamente los derechos humanos de personas en movilidad con estatus regular en aeropuertos de México”, fue la denuncia del Comité de Derechos Humanos de Base de Chiapas Digna Ochoa, por el robo y detención arbitraria a una mujer rusa con dos hijas menores que visitaron México como turistas.
Los hechos ocurrieron el 15 de abril, a las 11:30 horas, en el Aeropuerto Internacional de Cancún, cuando los agentes del Instituto Nacional de Migración, sometieron a la madre y a sus hijas a una detención arbitraria y tortura psicológica durante cinco horas. Las incomunicaron y amenazaron a a madre con separarla de sus hijas, despojándola de su equipaje, bolsa y teléfono. La llevaron de manera forzada al baño y la despojaron de todo su dinero, la cantidad de 1,800 dólares.
Tatiana (nombre ficticio), con sus hijas Katia y Olga, arribó al aeropuerto de Cancún el 15 de abril de 2023 en el vuelo de Turkish Airlines TK 181 procedente de la Ciudad de Estambul. El vuelo tenía una escala en la Ciudad de México de las 8:00 a las 10:00 horas, llegando a su destino aproximadamente a las 11:30 horas, donde los miembros del Comité Digna Ochoa estaban atentos a su llegada.
La comunicación con sus familiares fue hasta las 17:45 horas, en la que informó que se encontraba fuera del aeropuerto en crisis nerviosa, porque había perdido su transferencia al hotel de reserva y no tenía dinero para tomar un taxi a su hotel. Los agentes de Migración le habían robado todo el dinero, dijo, que traía en efectivo (1,800 dólares) y solamente le devolvieron su equipaje, teléfono y su tarjeta de banco.
Tatiana ingresó a México cumpliendo todos los requisitos legales como ciudadana rusa, con la autorización electrónica de ingreso a México previamente requisitada, con un vuelo redondo, con una reserva y paquetes de hotel, con solvencia económica. Luis Alonso Abarca González, coordinador del mité Digna Ochoa, señaló “que quedaba en evidencia que los agentes de Migración que la abordaron lo hicieron de forma ilegal, pretendiendo intimidarla, torturarla y aterrorizarla para extorsionarla y robarle sus pertenencias”.
El defensor de derechos humanos también especifió que podrían configurarse los delitos graves como desaparición forzada y detención arbitraria e ilegal, tortura, abuso de autoridad, y robo calificado contra la madre y sus hijas originarias de Rusia. Con los datos del sello de autorización de ingreso a México en el pasaporte, dijo, se pueden identificar a los agentes migratorios.
Ante el temor de que nuevamente le ocurriera un hecho similar, el coordinador del Comité Digna Ochoa, Luis Alonso Abarca Gonzalez, viajó con ella y sus pequeñas hijas, el día 23 de abril de 2023, de Cancún a la Ciudad de México, y al estar en la sala de espera ya casi para abordar al avión, se apareció nuevamente un agente de Migración, quien se dirigió hacia ella, pudiendo observar que una de las pequeñas al ver el funcionario de Migración comenzó a temblar y llorar. El agente, al sentirse observado, se dedicó solamente a revisar el pasaporte y permitió que abordaran el avión.
“Decidimos no denunciar hasta que la ciudadana rusa, a quien llamamos ficticiamente Tatiana y sus pequeñas Katia y Olga hayan abandonado el país, ya que por miedo no quiso denunciar ante instancias de derechos humanos ni a la Fiscalía General de la República como les sugerimos hacerlo” Luis Alonso Abarca González.
Otros casos de intimidación a turistas
Un grupo de nacionalidad de Kirguistán, al que apoyó el Comité Digna Ochoa a obtener una visa de turismo en la Embajada de México en Nicaragua para ingresar por 180 días, manifestaron que al volar de Managua a la Ciudad de México, en vuelo de Aeroméxico, y arribar aproximadamente a las 16:00 horas al aeropuerto mexicano, fueron sometidos por agentes de Migración a un interrogatorio individual, también incomunicándolos, bajo el pretexto de que no les creían que tuvieran una visa otorgada en Nicaragua.
Después de un interrogatorio al margen de sus competencias, los dejaron ir pero sin ninguna explicación, y solamente les otorgaron 25 días de permiso para su estancia legal en México, de los 180 días que la ley de Migración señala.
Un hecho similar de abusos e intimidación, explicó Abarca González, que lo vivieron el 30 de abril, al arribar al aeropuerto de Tijuana, en el vuelo AM 178 de Aeroméxico, junto con dos familias procedentes de Kirguistán, a quienes ayudaron a tramitar y obtener una visa de turista por 180 días en la Embajada de México en Nicaragua.
Al acudir al área de reclamo de equipaje en el aeropuerto de Tijuana y pasar por un filtro de Migración, cuatro agentes federales del INM, con un tono intimidante y sin razón, retuvieron a las familias para someterlos a interrogatorios, aislados y de manera individual, por lo que inmediatamente intervino el coordinador del Comité Digna Ochoa, quien les acompañaba como persona de confianza, y alegando a los agentes que no tenían ninguna justificación para someterlos arbitrariamente a los interrogatorios, que solamente podían corroborar su status regular y no limitar el libre tránsito.
Estos hechos ocurridos en lugares y tiempos diferentes, evidenciando un patrón sistemático de abusos y vulneraciones que cometen cotidianamente los agentes federales de migración hacia las personas en movilidad, dijo Abarca González, además de tener criterios discriminatorios por nacionalidad y tomar decisiones por el aspecto físico de las personas.



