Por Gonzalo Martínez
Estados Unidos ha informado a Israel que no participará en ninguna acción ofensiva en respuesta al histórico ataque de Irán, que en su mayor parte fue interceptado por las defensas aéreas de Israel y de otros aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Jordania.
Para evitar un recrudecimiento del conflicto, el presidente estadounidense, Joe Biden, se reunió este domingo con los líderes del G7 en una cumbre celebrada por videoconferencia y también habló por teléfono con el rey Abdalá II de Jordania, con quien mantiene una estrecha relación personal.
Durante la reunión del G7, Biden y los demás líderes discutieron posibles medidas diplomáticas contra Irán. Aunque no se llegó a un acuerdo, se debatió la opción de imponer nuevas sanciones a ese país o de designar a la Guardia Revolucionaria iraní como grupo terrorista.
Un alto funcionario estadounidense detalló a la prensa que estas opciones se discutieron con cierto detalle durante la cumbre, aunque no se mencionaron en el comunicado final emitido por los líderes de Italia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Japón, Francia, Canadá y la Unión Europea.
Por otro lado, la conversación entre Biden y el rey Abdalá II de Jordania se centró en las posibles consecuencias regionales de una eventual represalia israelí.
Durante la conversación, el monarca expresó a Biden su preocupación por el riesgo de que “cualquier acción por parte de Israel” pueda ampliar “el círculo del conflicto” en Oriente Medio, según informó la corte jordana en un comunicado.



