Por Enrique Sáenz
En abril del presente año se comenzó a planear este operativo, que tendría como nombre clave “Enjambre”, esto tras el hallazgo de 10 cuerpos en dos diferentes fosas clandestinas en el municipio de Nicolas Romero, Edomex. Esto activó las alertas de la Fiscalía del Estado y de autoridades federales quienes detectaron una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La célula del CJNG que fue encontrada en dicho municipio se relacionaba con agentes de la policía municipal de Nicolas Romero, no solo eso, sino que dichos agentes participaban en el secuestro y homicidio de víctimas.
Entre las víctimas identificadas en las fosas clandestinas, había choferes de las aplicaciones Uber y DiDi, y comerciantes, a quienes sus familias reportaron como desaparecidos a principios de año.
Tras confirmar que estos agentes estaban coludidos con el crimen organizado, las fuerzas federales y estatales comenzaron con los primeros operativos en los meses de mayo y junio. En estos primeros operativos se detuvieron a 11 elementos de dicha corporación.
En agosto se detuvieron a cuatro mandos municipales; Eulises, de Acambay; Carlos Alberto, de Aculco; Juan Carlos, de Coatepec Harinas y Luis Ángel de Tlatlaya, esto tras el reporte de la desaparición de Agustín Oropeza, director de Seguridad Pública de Temascalcingo, y de su escolta, Juan Carlos Zaldívar.
Este operativo es el más importante hasta el momento, y ha permitido la detención de siente funcionarios públicos por tener vínculos con el crimen organizado, mismos que actualmente se encuentran vinculados a proceso.



