Redacción

Con garra, corazón y la determinación que caracteriza a los grandes, el Club América escribió un nuevo capítulo dorado en su historia al consagrarse tricampeón de la Liga MX. Con un marcador global de 3-2, las Águilas superaron al Monterrey en una final cargada de intensidad y emociones, levantando el trofeo que confirma su supremacía en el fútbol mexicano.
Un duelo digno de una final
La final inició con un América decidido a imponer condiciones. En el partido de ida, disputado en el Estadio Azul, las Águilas tomaron ventaja con un 2-1 que les dio confianza para la vuelta en el Estadio BBVA. Monterrey, por su parte, buscaba hacer valer su localía en “El Gigante de Acero” y revertir la desventaja, pero el temple y la estrategia del América resultaron inquebrantables.
La consolidación del tricampeonato
Con esta victoria, América no solo se consagra como campeón del torneo, sino que reafirma su lugar en la élite del fútbol mexicano al lograr un tricampeonato histórico. Este logro demuestra la fortaleza y constancia del equipo bajo la dirección técnica, que ha sabido construir un plantel equilibrado y competitivo temporada tras temporada.
Un legado de grandeza
El Club América continúa ampliando su legado, consolidándose como un gigante del balompié nacional. Este tricampeonato es el reflejo de años de trabajo, esfuerzo y una afición incondicional que vive y respira los colores azulcrema.
Con este título, América no solo celebra un triunfo más, sino que eleva su prestigio y sigue marcando la pauta en el fútbol mexicano, recordándole al país entero por qué es el equipo más grande de la Liga MX.



