Por Martha Casas
De nueva cuenta Durango se estremece por la muerte de una menor presuntamente víctima de negligencia médica. Daenery, una niña de apenas cuatro años, falleció este martes en el IMSS de la capital del estado, luego de varios días de espera por una cirugía que nunca llegó.
Originaria del municipio de Pueblo Nuevo, la pequeña fue trasladada a Durango tras presentar complicaciones de salud. Su padre explicó que Daenery nació prematura, a los seis meses de gestación, y que tenía una válvula conectada de la cabeza al estómago, lo que hacía urgente la valoración de un especialista.

Sin embargo, pasaron varios días sin que recibiera la atención adecuada. De acuerdo con el testimonio del padre, le prometieron una cirugía para el sábado, pero el médico no acudió; la familia esperó también el domingo, sin éxito. Ese mismo día, la niña dejó de responder, y aunque la mantuvieron conectada, el martes finalmente se declaró su fallecimiento.
La familia exige una investigación a fondo y responsabiliza al Instituto Mexicano del Seguro Social por la falta de atención oportuna. “Nos prometieron ayuda, pero nunca llegó. Mi hija se fue esperando que la atendieran”, expresó el padre con impotencia.
Hasta el momento, el IMSS no ha emitido postura oficial sobre este caso que vuelve a poner bajo la lupa la atención médica en los hospitales del estado.






