Nuevos casos de gusano barrenador complican apertura de frontera y agravan pérdidas ganaderas
Las pérdidas económicas para el sector ganadero podrían ser mayores en 2026, ante la persistente incertidumbre en la reapertura de la frontera con Estados Unidos para la exportación de ganado, advirtió el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, Rogelio Soto Ochoa.
El dirigente explicó que en los últimos días se han confirmado cuatro nuevos casos de gusano barrenador en el país: uno en una cabra en el Estado de México, otro en un perro en San Luis Potosí y dos más en Tamaulipas, uno de ellos particularmente preocupante al tratarse de un becerro de apenas seis días de nacido, lo que evidencia la presencia de casos endémicos de esta plaga.
Soto Ochoa señaló que existía la expectativa de que la frontera pudiera reabrirse de manera gradual en Sonora y Chihuahua, sin embargo, la aparición de estos nuevos casos dificulta aún más ese escenario.Recordó que autoridades sanitarias de Estados Unidos habían establecido que, mientras los casos de gusano barrenador se mantuvieran a más de 420 kilómetros de la frontera, existían posibilidades de reapertura; no obstante, los casos recientes se ubican a una distancia aproximada de 370 kilómetros, lo que complica la exportación de ganado mexicano.
Indicó que Durango enfrenta un riesgo indirecto, al encontrarse dentro del territorio nacional y en una ruta estratégica para la exportación, aunque aclaró que en los estados del norte los controles sanitarios han sido más estrictos.
En materia económica, el presidente de la Unión Ganadera detalló que, durante el ciclo pasado, las pérdidas para el país se estimaron en alrededor de 700 millones de dólares, considerando a los cinco estados exportadores, cifra que podría incrementarse considerablemente este año. Subrayó que el impacto no solo afecta a productores grandes o pequeños, sino a toda la cadena productiva vinculada a la exportación ganadera.
Finalmente, Soto Ochoa explicó que, de acuerdo con los estándares internacionales, se requiere la liberación de entre 400 y 500 millones de moscas estériles para erradicar el huevecillo del gusano barrenador; sin embargo, México apenas iniciará en 2026 la producción de 60 millones de moscas, proceso que comenzaría hasta los meses de junio o julio, lo que mantiene un panorama de alta incertidumbre para el sector.



