Por: Martha Casas.
El sector inmobiliario en Durango cerró 2025 con un crecimiento positivo del 25 por ciento en la venta y renta de viviendas; sin embargo, el inicio de 2026 se ha visto complicado por una serie de incrementos fiscales inesperados que están impactando directamente la dinámica de compraventa, advirtió Alicia Domínguez Seade, presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
La dirigente señaló que, aunque el año pasado fue favorable para los agentes inmobiliarios, se tenía la expectativa de mantener la misma tendencia durante este año; no obstante, el panorama cambió ante nuevas cargas tributarias a nivel federal, estatal y municipal, que están encareciendo los costos del sector.
Entre los factores que más presión generan, mencionó el contexto inflacionario, el aumento al salario y los costos laborales que de ello se desprenden, así como el incremento en el impuesto predial, ajuste que no estaba previsto y que obliga a modificar los precios finales de las viviendas.
Domínguez Seade explicó que estos incrementos se trasladan de manera directa al valor de las casas y departamentos, lo que impacta el comportamiento del mercado, ya que tanto compradores como arrendatarios ajustan sus decisiones ante los nuevos precios.Finalmente, reconoció que el sector enfrenta un arranque de año complejo, en el que será necesario encontrar mecanismos de adaptación para evitar una desaceleración mayor en las operaciones inmobiliarias durante 2026.



