Por: Martha Casas.
Tras la publicación de la nueva Ley General de Aguas en México, el pasado 11 de diciembre de 2025, el sector ganadero de Durango se mantiene en etapa de análisis ante los posibles efectos que esta legislación pudiera tener en las actividades agropecuarias y agrícolas.Rogelio Soto Ochoa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), señaló que hasta el momento no existe certeza sobre impactos directos para el campo, aunque se ha informado que, en cuanto al uso del agua, no se prevén modificaciones para los productores que operen conforme a sus concesiones.
“El alcance real de esta nueva disposición todavía no se ha definido; de manera general se ha dicho que va dirigida principalmente al sector industrial”, explicó el dirigente ganadero.
Indicó que uno de los objetivos centrales de la ley es regular el uso de concesiones de agua, particularmente aquellas que fueron otorgadas para actividades agropecuarias y que posteriormente han sido utilizadas para otros fines, como el desarrollo de fraccionamientos u obras ajenas a su autorización original.
Soto Ochoa precisó que será en la aplicación práctica de la norma donde se conocerán los ajustes específicos; sin embargo, todo apunta a que quienes cuenten con pozos y utilicen el recurso hídrico para el fin autorizado —siembra, agostadero o ganadería— no enfrentarán afectaciones.
El líder del sector reiteró que la Ley General de Aguas fue presentada con la intención de poner orden en el uso del recurso hídrico, principalmente en el ámbito industrial, donde se han detectado mayores irregularidades.
De acuerdo con lo expuesto por las autoridades, la nueva legislación tiene un enfoque en la sustentabilidad, la gestión integral del agua y el endurecimiento de sanciones contra la extracción ilegal, además de regular los servicios de agua potable, alcantarillado y tratamiento, bajo principios de sostenibilidad y utilidad pública.



