Por: Martha Casas.
La desaceleración económica internacional y el entorno de la relación México–Estados Unidos han comenzado a reflejarse en una caída significativa en el flujo de remesas, fenómeno que impacta de manera directa a diversas regiones del país, particularmente a municipios de Durango con alta dependencia de estos recursos, reconoció el presidente del Consejo Empresarial Mexicano (CEM), Mauricio Holguín Herrera.
De acuerdo con estimaciones para 2025, las remesas registran una disminución de entre 4.6 y 5.0 por ciento, situación que ya se resiente en municipios, donde una parte importante de la economía local se sostiene a partir de los envíos de dólares provenientes del extranjero.
Dijo que a este escenario se suma el debilitamiento del dólar frente al peso, con una caída aproximada del 14 por ciento en la paridad cambiaria, lo que reduce el poder adquisitivo de las remesas que llegan a las familias duranguenses, aun cuando el monto enviado en dólares se mantenga similar.
Expuso además que el impacto no solo se refleja en los hogares receptores, sino también en la dinámica económica regional, con una contracción visible en el consumo. Comerciantes y prestadores de servicios reportan una baja en las ventas, especialmente en aquellos municipios donde las remesas representan una fuente clave de ingresos.
Si bien, prácticamente todos los sectores económicos pueden verse afectados, el golpe es más evidente en comercios locales y tiendas departamentales con sucursales en municipios del interior del estado, donde el consumo depende en gran medida del flujo de dinero enviado desde Estados Unidos.
Al respecto, el presidente del Consejo Empresarial Mexicano advirtió que este comportamiento podría mantenerse en el corto plazo, por lo que llamó a fortalecer el mercado interno.



