Tiene sus raíces en los primeros siglos del cristianismo, cuando se adoptó la práctica de colocar ceniza a los fieles
Por: Geraldo Rosales
Este 18 de febrero, millones de fieles católicos celebrarán el Miércoles de Ceniza, marcando el inicio de la Cuaresma. Esta fecha importante en el calendario litúrgico es un día de oración, ayuno y reflexión, y se enmarca en las seis semanas de penitencia antes de la Pascua.
La celebración consiste en la imposición de una cruz de ceniza en la frente de los fieles, realizada por un sacerdote o diácono durante la misa. La ceniza es un símbolo de humildad y representa el origen y el final del ser humano, recordando las palabras del Génesis: “Dios formó al hombre con polvo de la tierra” y “Hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho”.
Al colocar la ceniza, el sacerdote dice: “Arrepiéntete y cree en el evangelio” o “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. La ceniza se obtiene de la quema de las hojas de palma del Domingo de Ramos del año anterior.
El Miércoles de Ceniza tiene sus raíces en los primeros siglos del cristianismo, cuando se adoptó la práctica de colocar ceniza a los fieles. En el siglo IV, se determinó la duración de la Cuaresma y se estableció que sería seis semanas antes de la Pascua. La Iglesia en Roma impuso nuevamente las cenizas como signo de conversión en el siglo VII.
Durante la Cuaresma, los fieles se preparan para la Pascua a través de la oración, el ayuno y la limosna, buscando una mayor conexión con Dios y una vida más plena y significativa. Este período de 40 días previos a la Semana Santa es una oportunidad para reflexionar sobre la vida y la fe, y para renovar el compromiso con la comunidad y con la Iglesia.
La Semana Santa, que este año 2026 se llevará a cabo del 29 de marzo al 5 de abril, es un momento importante en el calendario litúrgico, ya que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús. La Cuaresma es un período de preparación para esta celebración, y el Miércoles de Ceniza es el inicio de este camino de reflexión y conversión.



