Atraco en carretera y hermetismo recrudecen el calvario de madres buscadoras; no es seguro viajar a Sinaloa
Por: Martha Casas.
Además del dolor permanente por la desaparición de sus seres queridos, madres buscadoras enfrentan hoy un escenario aún más difícil y frustrante: la negativa de información por parte de autoridades y la inseguridad constante en los traslados entre Durango y Sinaloa, recientemente fueron detenidas por un retén criminal.
Así lo denunció Carmen Soto Valle, integrante del colectivo Buscando Emilios, quien señaló que, lejos de encontrar apoyo institucional, han tenido que aprender por cuenta propia procesos legales, forenses y de búsqueda en campo, en este momento en El Verde, Sinaloa donde recientemente fueron encontradas fosas clandestinas.
“Además del calvario por nuestros desaparecidos, vivimos la inseguridad cada vez que nos trasladamos a Sinaloa o regresamos a Durango”, expresó.
Pararse en El Verde (fosas) es muy difícil
Respecto al hallazgo de fosas en Mazatlán, indicó que el colectivo tiene conocimiento de los hechos, al igual que del rescate de mineros en la zona; sin embargo, denunció que no se les ha permitido siquiera acercarse para verificar si entre los restos pudiera encontrarse alguno de sus familiares.
“Es muy frustrante, yaunque se oiga trillado, nos vuelven a revictimizar a remover las heridas y sentir esa impotencia”
De inicio resaltó que ha sido doloroso, ir a este lugar donde se encuentran estas fosas clandestinas, “pararse en El Verde no es fácil, porque se ve sierra, montañas, no sabe uno ni por dónde, se empiezan a tener especulaciones acerca de cómo están encontrando los cuerpos y viene el miedo, el terror de que los familiares desaparecidos hayan pasado por esto, es traumatizante… tu familiar puede estar enterrado ahí y no sabe uno en qué condiciones y no piensa uno en que está ahí, sino en cómo murió, si se fue torturado, tendría hambre, frío…”
“Muchos pueden estar ahí, pero no nos dejan acercarnos”, reclamó.
Ante esta situación, informó que analizan promover amparos individuales para obligar a las autoridades a permitir su participación y continuar con las búsquedas que ellas mismas han aprendido a realizar desde la desaparición de sus hijos.
Acusó que la omisión y el ocultamiento de información también constituyen una forma de violencia institucional.
“Estamos desesperadas, vulnerables, y la violencia también viene de las autoridades cuando esconden datos”, sostuvo.
Señaló directamente al Estado de Sinaloa y a instancias federales por mantener hermetismo en torno a hallazgos de fosas clandestinas en esa entidad.
No es seguro viajar a Sinaloa
Un grupo de buscadoras en las últimas horas, al regresar de Culiacán, fueron víctimas de un asalto en el autobús de pasajeros en el que viajaban rumbo a Durango.
De acuerdo con el testimonio, entre 6 y 7 hombres jóvenes, fuertemente armados, interceptaron la unidad y subieron al vehículo. Buscaban exclusivamente hombres procedentes de Durango, afortunadamente el autobús no viajaba ninguno.
Tras revisar a los pasajeros, los hombres armados descendieron y permitieron que la unidad continuara su trayecto.
Las madres buscadoras viven en un estado constante de vulnerabilidad y que este tipo de hechos confirman que los traslados hacia Mazatlán o cualquier punto de Sinaloa no son seguros en las condiciones actuales.



