Desde la reingeniería del programa estatal de donación y trasplantes en 2023, Durango ha registrado un incremento del 400 por ciento en el “sí” a la donación de órganos, lo que se traduce en vidas transformadas, informó Marcela Ibarra Aguirre, directora del Centro Estatal de Trasplantes (CEETRA) de la Secretaría de Salud.
Agregó que ya se han realizado 24 trasplantes de córnea, con pacientes que no solo recuperaron la vista, sino también su independencia y su capacidad de reintegrarse a la vida laboral y social.
“Quitando los números que son muy fríos, todo esto se transpola al beneficio de nuestra población”, expresó.
En total, se han concretado alrededor de 50 procesos de donación en los últimos años, de los cuales se han procurado hígados, riñones, córneas y tejido músculo-esquelético. Este último programa ha permitido que pacientes reciban injertos de manera gratuita, sin costo alguno, con menor riesgo de rechazo y una recuperación más rápida.
La especialista subrayó que el impacto de las campañas de difusión ha sido determinante para fortalecer la cultura de la donación en el estado.
Hospitales autorizados y lista de espera dinámica
Actualmente, tres hospitales en Durango cuentan con licencia activa y autorizada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), son el Hospital General 450, Hospital Torre Materno Infantil y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En estas instituciones operan coordinaciones de donación y trasplantes donde la población puede recibir orientación.
En el caso específico del trasplante de córnea, los pacientes deben ser valorados por Oftalmología para determinar si su padecimiento puede resolverse mediante este procedimiento. Tras completar un protocolo de estudios, se integran a la lista hospitalaria registrada ante el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA).
Gracias a que el Hospital 450 es autosustentable en tejido corneal, el tiempo de espera suele ser menor a dos meses. Actualmente, solo hay un paciente en lista formal de espera y seis más en protocolo de estudios.
En cuanto al trasplante renal, aunque no se cuenta con programa activo en el estado, se realizan gestiones con hospitales aliados para canalizar a los pacientes que lo requieren, ya sea a través de donador vivo relacionado o lista cadavérica.
La directora del CEETRA enfatizó que, aunque una persona se registre como donadora voluntaria en la plataforma del CENATRA, el consentimiento final recae en la familia.
“Tenemos un lema: soy donador, mi familia lo sabe y lo respeta”, señaló.
Por ello, insistió en la importancia de dialogar el tema en casa, ya que, en caso de muerte encefálica, si los familiares se niegan, la decisión se respeta.
“La única oportunidad de trascender en alguien más es a través de la donación. Es un acto altruista, de empatía y solidaridad. Podemos vivir en alguien más, darle una segunda oportunidad de vida”, concluyó.
Hoy en Durango, detrás de cada cifra, hay una historia de luz recuperada, de pasos firmes tras una cirugía o de una familia que, en medio del dolor, decidió transformar su pérdida en esperanza para otras personas.
Aumenta 400% el “sí” a la donación en Durango; 24 personas ya recuperaron la vista gracias a trasplantes de córnea



