Por: Martha Casas.
La presidenta de CANACINTRA en Durango, Joana Soto Quintero, advirtió que la industria enfrenta riesgos de cierre ante el incremento de las cargas laborales derivado de la aprobación de la reducción de la jornada laboral a 40 horas.
Señaló que la preocupación del sector no se limita únicamente al nuevo esquema de jornada reducida, sino al conjunto de obligaciones que se han acumulado para las empresas, sin que hasta el momento existan estímulos o incentivos que permitan amortiguar el impacto económico.
Durante entrevista explicó que la implementación de la nueva jornada obligará a muchas industrias a reorganizar su operación, lo que implica la creación de turnos adicionales, ajustes en los procesos de producción y modificaciones en la dinámica laboral.
“Todo esto representa costos adicionales para las empresas, aun cuando no existe un incremento en los ingresos ni una reducción en las cargas tributarias que permita compensar estos cambios”, puntualizó.
Indicó que actualmente ya se ha observado un incremento cercano al 30 por ciento en los costos de producción, y advirtió que con la reducción de la jornada laboral estos gastos podrían elevarse aún más para el sector industrial.
Aunque la reforma contempla una aplicación escalonada, subrayó que hasta ahora no se han planteado incentivos que permitan a las empresas enfrentar con mayor solidez esta modificación, que finalmente termina por convertirse en una presión directa para la economía de las industrias.
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