Una curva de aprendizaje para el mexicano y la escudería de Cadillac, tras fallas técnicas de varios equipos
Por Luis Juárez
El piloto mexicano Sergio Pérez vio la acción tras el volante al contar con un complicado inicio de temporada dentro de la Formula 1 al concluir en la posición 16 durante el Gran Premio de Australia, misma que se disputó en el Albert Park Circuit.
El tapatío logró completar la competencia en un fin de semana que marcó el inicio de una nueva etapa en la categoría, con varios equipos que estrenaban proyectos deportivos. Pérez participó en la carrera con la escudería Cadillac Formula 1 Team, equipo que debutó oficialmente en la máxima categoría del automovilismo.
El triunfo fue para el británico George Russell, quien dominó la carrera y lideró el 1-2 del equipo Mercedes-AMG Petronas Formula One Team. En la segunda posición finalizó el joven italiano Andrea Kimi Antonelli, mientras que el podio lo completó el piloto de Ferrari Charles Leclerc tras una intensa pelea durante los primeros giros.
Con este resultado, se expone un nuevo proyecto dentro de la Fórmula 1, para le escudería Cadillac. Misma que logró cumplir uno de sus primeros objetivos: terminar la carrera en su debut dentro del campeonato, algo importante para el desarrollo del equipo.



