Obras como avenida Río Grande, Paseo de la Ferrería y la pavimentación integral de José Miguel Castro Carrillo suman conectividad, drenaje y alumbrado
Por: Geraldo Rosales
El Gobierno Municipal de Toño Ochoa, en coordinación con el gobernador Esteban Villegas, puso en marcha una inversión superior a mil millones de pesos para infraestructura, movilidad y servicios. La apuesta busca atender las necesidades actuales y dejar las bases del Durango que las próximas generaciones van a habitar.
La ciudad ya muestra resultados. En la primera gestión de Toño Ochoa se rehabilitaron 777 calles, avenidas y bulevares, con más de un millón de metros cuadrados intervenidos. Ahora, en su segunda etapa, van 222 vialidades atendidas que benefician a más de 225 mil personas. La meta para 2026 es llegar a 300 calles mejoradas.
Los proyectos estratégicos complementan ese avance. Obras como avenida Río Grande, Paseo de la Ferrería y la pavimentación integral de José Miguel Castro Carrillo suman conectividad, drenaje, alumbrado y espacios seguros para miles de familias. Próximamente arrancarán la cuarta etapa de Río Grande y la modernización completa del bulevar de la Juventud.
Más allá del concreto, la administración impulsó Durango 2050, una visión de largo plazo construida con el proceso de participación ciudadana más amplio en la historia del municipio. Más de 3 mil duranguenses de colonias, comunidades rurales, academia y sector productivo definieron que quieren una ciudad humana, próspera, sostenible, inteligente y democrática. El plan incluye indicadores nuevos de felicidad, salud mental, cohesión social y calidad de vida.
Un pilar de ese modelo es el Presupuesto Participativo. Con esta herramienta, la gente decide directamente las obras prioritarias de su comunidad. Ya se concretaron 114 proyectos y para 2026 se sumarán 47 más con una bolsa histórica de 150 millones de pesos. Con más obra pública y decisiones desde la ciudadanía, Durango consolida un desarrollo que responde al presente sin perder de vista el futuro.





