Comerciantes denuncian impotencia para recuperar lo robado.
La presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (CANACOPE), Lourdes Macías, informó que durante el último mes se han registrado al menos seis robos cometidos bajo la modalidad de las llamadas “farderas” en comercios del Centro Histórico de Durango, una situación que mantiene en alerta a los locatarios.
Explicó que los casos se concentran principalmente en negocios del primer cuadro de la ciudad, donde grupos de mujeres ingresan a los establecimientos para sustraer mercancía y, en algunos casos, utilizan a menores de edad para facilitar los robos o trasladar los artículos.
Macías señaló que, si bien la policía municipal si responde a los llamados y realizan recorridos de vigilancia, los comerciantes enfrentan un sentimiento de impotencia porque con frecuencia los presuntos responsables recuperan su libertad y las denuncias se complican por los requisitos que exige el Ministerio Público.
“Es una tristeza e impotencia ver pasar a personas con mercancía que reconocemos como nuestra y no poder hacer nada”, expresó la dirigente, al explicar que, al no existir una detención en flagrancia, los comerciantes no pueden recuperar los artículos robados.
La presidenta de CANACOPE indicó que esta situación ha desanimado a varios afectados a presentar denuncias, pues consideran que el proceso resulta desgastante y pocas veces concluye con la recuperación de la mercancía o una sanción para los responsables.







