Alejandra Acosta, aseguró que estos dispositivos siguen siendo una herramienta funcional y de gran utilidad para dar atención inmediata a la ciudadanía en riesgo
Por: Geraldo Rosales
Ante los señalamientos de la regidora de Morena, Marisol Carrillo Quiroga, sobre fallas en los botones de pánico y demoras en la respuesta de seguridad para mujeres víctimas de violencia, la directora del Instituto Municipal de la Mujer, Alejandra Acosta, aseguró que estos dispositivos siguen siendo una herramienta funcional y de gran utilidad para dar atención inmediata a la ciudadanía en riesgo.
Acosta detalló que actualmente operan 36 botones de pánico distribuidos en puntos estratégicos de la mancha urbana. Al activarse, la alerta llega directamente a la Dirección Municipal de Seguridad Pública, DMSP, corporación que atiende de forma inmediata el llamado de auxilio. Recientemente todos los equipos recibieron mantenimiento preventivo y rehabilitación por parte de la empresa proveedora para garantizar su óptimo funcionamiento.
Como parte de la modernización, los dispositivos ahora cuentan con cámaras de visión 360 grados e interfón que permite comunicación directa entre la persona usuaria y la operadora del sistema. La funcionaria reconoció que, al estar en vía pública, los botones están expuestos a vandalismo y a las condiciones del clima, lo que puede afectar su operación de manera temporal. Sin embargo, aseguró que existe supervisión constante y cualquier anomalía se repara de inmediato.
Para mejorar su conservación y uso, algunos botones fueron reubicados en instituciones educativas y unidades deportivas, espacios donde tienen mayor vigilancia y son utilizados con más frecuencia por la comunidad estudiantil. Los reportes más comunes que se reciben son por riñas, situaciones de riesgo para mujeres, robos y otros incidentes que requieren atención urgente. Su activación ha permitido brindar auxilio oportuno e incluso salvar vidas, señaló Acosta.
Finalmente, el Instituto Municipal de la Mujer hizo un llamado a la ciudadanía a ser corresponsable en el cuidado de estas herramientas, pues son clave para prevenir el acoso callejero y otras conductas de riesgo. “Ningún recurso será suficiente si no sumamos esfuerzos para proteger este equipamiento público que ha demostrado ser útil cuando más se necesita”, concluyó la directora.






