El alcalde fue el encargado de realizar el lanzamiento de la primera bola, sin embargo, decidió compartir el protagonismo con una pequeña gran aficionada
Por: Geraldo Rosales
La emoción de los playoffs se vivió con un momento muy especial en el estadio Francisco Villa, previo al duelo entre Calientes de Durango y Sultanes de Monterrey, correspondiente a la búsqueda del pase a la gran final.
El alcalde Toño Ochoa fue el encargado de realizar el lanzamiento de la primera bola, sin embargo, decidió compartir el protagonismo con una pequeña gran aficionada: Ainhoa Rosales Benavente, quien tomó la pelota, subió al diamante y realizó el primer lanzamiento de la noche ante el aplauso de la afición.
Tras el emotivo momento, Ainhoa tuvo la oportunidad de saludar a los jugadores de Calientes y vivir de cerca la experiencia del diamante en una noche de fiesta beisbolera.
Una postal que demuestra que las grandes noches también se construyen con pequeños momentos que se vuelven inolvidables para la gran familia duranguense.







