Durante cuatro años de resultados, el organismo ha brindado 6 mil 130 sesiones de rehabilitación, entregado 916 aparatos funcionales, además de 8 mil paquetes de pañales
Por: Geraldo Rosales
Para una persona adulta mayor, recibir una silla de ruedas o una andadera significa volver a moverse con independencia; para una persona con discapacidad, representa la oportunidad de integrarse plenamente a la sociedad. Con esa visión, el DIF Municipal ha transformado vidas al devolver movilidad, autonomía y esperanza a las familias duranguenses.
Durante cuatro años de resultados, el organismo ha brindado 6 mil 130 sesiones de rehabilitación, entregado 916 aparatos funcionales, además de 8 mil paquetes de pañales y 404 apoyos asistenciales especiales, atendiendo de manera cercana y hasta la puerta de los hogares a quienes más lo necesitan.
Asociaciones, adultos mayores y personas con discapacidad han reconocido los avances y la atención cercana, destacando mejoras significativas en materia de inclusión social y en la respuesta oportuna a sus solicitudes.
“Un aparato funcional puede devolver la independencia”, expresó Guadalupe Ochoa, presidenta del DIF Municipal, al señalar que detrás de cada apoyo existe una familia que enfrenta una situación particular y que merece ser atendida con respeto y dignidad.
Por su parte, el alcalde Toño Ochoa resaltó que el trabajo del DIF permite atender historias que muchas veces permanecen en silencio, con sensibilidad para mirar, cercanía para llegar a quienes requieren apoyo y corazón para comprender que detrás de cada solicitud hay una persona. Con estas acciones, el Gobierno Municipal refrenda que una silla de ruedas, un bastón o una terapia no solo facilitan la movilidad, sino que recuperan independencia, dignidad y calidad de vida.
