El diputado panista señaló que el alto costo de los combustibles impacta al transporte, la producción y el bolsillo de las familias, mientras anticipó un cierre de año complicado para el país.
Por Luis Juárez
Durango, Dgo.– El elevado precio de los combustibles representa una presión adicional para la economía mexicana y puede repercutir en distintos sectores productivos, afirmó el diputado local del PAN, Fernando Rocha Amaro, al advertir que México enfrenta un escenario económico complicado de cara al cierre de 2026.
El legislador sostuvo que la gasolina tiene un efecto directo sobre otras actividades, debido a que es un insumo necesario para el transporte de mercancías y para diversos procesos productivos. En este sentido, consideró que mantener precios elevados termina por generar mayores costos para empresas y consumidores.
El señalamiento coincide con un análisis reciente del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), según el cual México registró un precio de 1.64 dólares por litro de gasolina al 21 de septiembre, colocándose como el segundo costo más alto entre los 12 países que más consumen este combustible, solo detrás de Alemania.
Rocha Amaro comparó esta situación con otros mercados y cuestionó que México mantenga costos superiores a los de países como Estados Unidos y Brasil. A su consideración, el comportamiento de los combustibles forma parte de una serie de factores que han complicado las condiciones económicas durante los últimos años.
El diputado panista también señaló que existen preocupaciones relacionadas con la inflación, el cierre de empresas y la llegada de nuevas inversiones, por lo que adelantó que sostendrán una reunión con diputadas federales para conocer las acciones que se están impulsando desde el Congreso de la Unión y contar con información sobre las decisiones económicas que se analizan a nivel federal.
Rocha Amaro atribuyó el escenario económico a decisiones y políticas de la administración federal, al considerar que el país no ha alcanzado el crecimiento que, según dijo, se planteó al inicio del actual gobierno.
En este contexto, anticipó un cierre de año complicado para México y Durango, al tiempo que llamó a revisar las condiciones económicas que enfrentan empresas, trabajadores y familias ante el comportamiento de los precios y el costo de los combustibles.
