En las últimas semanas se ha registrado un leve incremento en consultas por cuadros gastrointestinales entre personas que habitan o laboran en la zona, expresó
Juan Carlos Montoya
Por: Geraldo
Tras denuncias de vecinos y comerciantes, el Gobierno Municipal verificó la presencia de escurrimientos de aguas residuales en pleno Centro Histórico, específicamente sobre la calle Negrete, en el perímetro que va del Hotel Gobernador hacia Soriana Centro. El director de Salud Pública, Juan Carlos Montoya, explicó que el problema es recurrente y tiene su origen en una red de drenaje sumamente antigua, cuyas tuberías y descargas domiciliarias ya presentan fracturas y desgaste, condición que se agrava por la carga vehicular pesada y la vibración constante en esta zona céntrica.
El funcionario municipal enfatizó que más allá de la molestia y el mal olor, el tema debe verse como un asunto de salud pública. Detalló que estas aguas pueden contener patógenos como Escherichia coli, salmonela y otros agentes que provocan padecimientos como fiebre tifoidea, hepatitis A y cólera. El mecanismo de contagio, advirtió, no requiere beber directamente del escurrimiento; basta con el contacto indirecto, por ejemplo, al pisar el charco, contaminar el calzado y luego tocar alimentos o superficies sin un lavado de manos adecuado, lo que abre la puerta a infecciones. Aunque precisó que el agua potable mantiene su proceso de cloración de forma permanente, recalcó que eso no elimina el riesgo que representa convivir con aguas negras a cielo abierto.
Por ello, la Dirección de Salud Pública ya llevó el caso al Gabinete Social y al alcalde Toño Ochoa con una propuesta concreta: dejar de lado las reparaciones parciales y ejecutar un reemplazo total de la infraestructura hidráulica y sanitaria en ese cuadro de la ciudad. Montoya reconoció que las cuadrillas de AMD acuden con frecuencia a parchar y sellar las fisuras, pero sostuvo que se trata de un paliativo, pues al ser tuberías con décadas de servicio, la fractura reaparece a los pocos días. La solución definitiva, dijo, exige una obra integral que, aunque implica mayor inversión, evitaría emergencias continuas.
De acuerdo con el monitoreo de la dependencia, en las últimas semanas se ha registrado un leve incremento en consultas por cuadros gastrointestinales entre personas que habitan o laboran en el sector, aunque por ahora no se puede atribuir de forma categórica a los escurrimientos, al tratarse de enfermedades multifactoriales relacionadas también con la manipulación y conservación de alimentos. Sin embargo, el director consideró que no se debe esperar a que exista un brote para actuar, por lo que urgió a priorizar la rehabilitación del drenaje y proteger a la población que a diario camina, compra y trabaja en el primer cuadro de Durango.
