El diputado de MC advirtió que la elección de un perfil cercano al oficialismo podría comprometer la confianza ciudadana y poner en entredicho la legitimidad de los próximos comicios.
Por Luis Juárez
Durango, Dgo.- La renovación de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) debe convertirse en una oportunidad para recuperar la confianza ciudadana y garantizar la autonomía del organismo, sostuvo el diputado local de Movimiento Ciudadano, Martín Vivanco Lira, quien advirtió sobre los riesgos de designar a una persona cercana al oficialismo.
El legislador consideró que los señalamientos que enfrenta la institución han profundizado las dudas sobre su desempeño, por lo que llamó a que se deslinden responsabilidades y se revise la situación del organismo electoral.
“En esta crisis hay una gran oportunidad”, expresó Vivanco, al señalar que la elección de quien encabece el instituto será determinante para preservar la imparcialidad, la legalidad y la credibilidad de los próximos procesos electorales.
Advirtió que una designación percibida como subordinada a la Presidencia de la República o al grupo gobernante podría generar cuestionamientos desde el inicio de la nueva gestión y afectar la confianza en los resultados electorales.
El diputado emecista también criticó decisiones adoptadas por el INE en años recientes, entre ellas la asignación de representación legislativa, las campañas anticipadas y presuntas irregularidades electorales denunciadas por Movimiento Ciudadano en Veracruz, asuntos que, desde su perspectiva, han contribuido al desgaste de la institución.
Además, planteó la necesidad de revisar los cargos ejecutivos del organismo y los mecanismos de designación modificados a partir de la reforma electoral de 2024, con el propósito de fortalecer su funcionamiento y garantizar condiciones de independencia.
Finalmente, Vivanco sostuvo que la persona que asuma la presidencia del INE debe contar con experiencia en derecho electoral, independencia de criterio y disposición para dialogar con todas las fuerzas políticas.
El objetivo, concluyó, debe ser asegurar una conducción neutral del instituto y preservar las condiciones de confianza necesarias para que los próximos comicios cuenten con legitimidad ante la ciudadanía.
