El plan contempla nuevos acueductos, modernización de plantas potabilizadoras y obras de saneamiento; la Federación aportará 14 mil 500 millones de pesos y Jalisco otros 10 mil 200 millones.
Por Luis Juárez
Frente a los problemas de abastecimiento y calidad del agua que afectan a la zona metropolitana de Guadalajara, los gobiernos federal y de Jalisco acordaron destinar una inversión conjunta de 24 mil 700 millones de pesos para fortalecer la infraestructura hidráulica y reducir la contaminación del suministro.
El anuncio fue realizado este miércoles 28 de octubre por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Pablo Lemus, durante una reunión en Palacio Nacional, donde presentaron un plan que incluye la construcción de acueductos, la ampliación de instalaciones para potabilizar el agua y la ejecución de obras de saneamiento.
Del monto total, el Gobierno federal aportará 14 mil 500 millones de pesos, de los cuales nueve mil 300 millones se destinarán al nuevo acueducto Chapala-Guadalajara y cinco mil 200 millones a las obras de conducción Calderón-San Gaspar, así como a la ampliación de su planta potabilizadora.
Por su parte, el Gobierno de Jalisco invertirá 10 mil 200 millones de pesos. Entre las acciones previstas destaca la renovación de la planta potabilizadora de Miravalle, con una asignación de siete mil 500 millones, además de colectores y trabajos complementarios para evitar que las aguas residuales contaminen las fuentes de abastecimiento.
Detectan descargas irregulares en el sistema de agua
La calidad del suministro representa uno de los principales retos para las autoridades. Efraín Morales, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), explicó que existen descargas domiciliarias, industriales y municipales en el sistema que conduce el agua hacia Las Pintas y la planta de Miravalle.
De acuerdo con el funcionario, se identificaron alrededor de 150 descargas irregulares, de las cuales 80 ya habían sido clausuradas. Estas acciones forman parte de los esfuerzos para disminuir la contaminación, aunque el problema requiere intervenciones adicionales para garantizar mejores condiciones en el suministro.
El proyecto busca atender tanto la capacidad de conducción como los procesos de potabilización y saneamiento, con el propósito de mejorar el acceso al agua en la zona metropolitana.
Prometen obras sin deuda ni privatización
El financiamiento de las obras había generado diferencias entre ambos gobiernos. El pasado 12 de octubre, Sheinbaum cuestionó el esquema que planteaba Jalisco ante la posibilidad de que derivara en la participación privada en la operación del servicio.
Tras el nuevo acuerdo, Lemus aseguró que el proyecto se financiará mediante ajustes presupuestales y descartó recurrir al endeudamiento o privatizar el servicio.
“No habrá deuda, no habrá privatización”, afirmó el gobernador, quien también sostuvo que las obras no implicarán aumentos en las tarifas del servicio de agua en la zona metropolitana.
Las autoridades prevén desarrollar los nuevos acueductos durante 2027 y 2028, mientras avanzan los trabajos de potabilización y saneamiento. Además, Lemus propuso establecer una comisión de seguimiento para supervisar el desarrollo del proyecto.
Aunque el acuerdo establece los montos y las principales líneas de acción, todavía deberán precisarse los calendarios de ejecución y la aplicación de los recursos. Para las familias de Guadalajara, el resultado se medirá en la disponibilidad de agua suficiente, la continuidad del servicio y la calidad con la que llegue a sus hogares.
