Por: Martha Casas.
Tras una racha de días gélidos, el clima en el estado ha comenzado a dar una tregua a los ciudadanos. Durante esta semana, el Departamento de Meteorología e Hidrología registró una notable recuperación en las temperaturas, marcando el inicio de tardes mucho más cálidas, aunque con noches que aún obligan a no guardar las cobijas del todo.
Lo más sorprendente de los datos recientes es la brecha térmica que atraviesa la región. El estado vivió un fenómeno de extremos con una diferencia de 43 grados entre la localidad más fría y la más calurosa.
El punto más cálido fue el municipio de Tamazula (estación El Real) encabezó el termómetro alcanzando unos sofocantes 37.5°C, un clima plenamente veraniego.
En contraste, la zona de la sierra sigue registrando heladas. La comunidad de La Rosilla, en Guanaceví, reportó la temperatura más baja con -5.5°C.
Mientras que en la capital y zonas del Valle se disfrutó de una tarde de hasta 33.0°C, según el Observatorio de Durango , otras regiones como Navíos y San Bernardo se mantuvieron en el umbral del congelamiento con mínimas de -1.0°C y -1.5°C respectivamente.


