Por: Marta Casas.
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Durango advirtió sobre la comercialización de cemento adulterado en distintas entidades del país, un fenómeno conocido como “huachicol de cemento”, que representa un riesgo para la calidad y seguridad de las obras.
El presidente del organismo en la entidad, Irám Ciceña Mejorado, explicó que esta práctica consiste en la alteración de bultos de cemento mediante la mezcla con materiales de baja calidad, con el fin de reducir costos de manera ilegal.
Señaló que, hasta el momento, en Durango no se ha detectado la venta de este tipo de producto; sin embargo, ya se alertó a socios, constructores y consultores para evitar su uso y prevenir posibles afectaciones.
Indicó que se realizó una consulta con empresarios del sector, especialmente proveedores de insumos para la construcción, con el objetivo de blindar al estado ante la posible llegada de estos materiales irregulares.
El líder de los constructores subrayó que el cemento adulterado no cumple con los estándares técnicos ni con las normas oficiales, a diferencia de los productos certificados que se comercializan en el mercado formal.
Advirtió que el uso de este tipo de material puede derivar en construcciones deficientes, con grietas, fallas estructurales y problemas de carga, además de representar un riesgo físico para quienes habitan o utilizan los inmuebles.







