El dolor de años es mucho. Un minuto más de hermetismo y silencio lastima todavía más a quienes llevamos tanto tiempo buscando”
Integrantes del colectivo Buscando a Emilios se trasladaron de Mazatlán, Sinaloa, al municipio de Concordia, hasta el sitio donde autoridades federales detectaron una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, en medio de los trabajos de localización de los cuerpos de diez mineros que ya fueron oficialmente confirmados.
Sin embargo, más allá de ese hallazgo, las buscadoras denunciaron haber recibido un trato que califican como indignante y profundamente doloroso por parte de las autoridades, además de una falta total de información sobre la posible presencia de personas desaparecidas originarias de Durango en dicha fosa.
El colectivo duranguense que viajó este lunes hasta el lugar de la fosa clandestina, reclamó a autoridades sinaloenses y federales el hermetismo y el silencio con el que se ha manejado la información, situación que ha generado desesperación entre las familias que buscan a sus seres queridos.
El hermetismo de las autoridades federales que se encuentran al mando de esta misión impera totalmente. El colectivo Buscando a Emilios y otros colectivos de Sinaloa nos hemos manifestado públicamente por la falta de transparencia, por la ausencia de comunicación, de verdad y de justicia”, señalaron.
Las integrantes del colectivo indicaron que, hasta el momento, no se les ha proporcionado información clara sobre el número de restos localizados, su posible identificación ni los procedimientos que se están siguiendo, a pesar de la presencia de familiares en el lugar.
Asimismo, informaron que en los próximos días se espera la llegada de colectivos de otros estados del país, ante la magnitud del hallazgo y la falta de certeza para decenas de familias.
Laura Bustamante, integrante del colectivo, expresó que el dolor acumulado durante años de búsqueda es ya demasiado pesado, y que cada minuto adicional de opacidad por parte de las autoridades profundiza las heridas que las familias han cargado por largo tiempo.
El dolor de años es mucho. Un minuto más de hermetismo y silencio lastima todavía más a quienes llevamos tanto tiempo buscando”, expresó.
El colectivo reiteró su exigencia de trato humano, información veraz y acceso a los procesos de búsqueda e identificación, al señalar que el silencio institucional también constituye una forma de violencia contra las familias de personas desaparecidas.



