Durango será clave en la recuperación del lobo mexicano; liberarán ejemplares en la Sierra Madre Occidental
Por: Martha Casas.
Durango es uno de los estados estratégicos a nivel nacional e internacional en la recuperación del lobo mexicano (Canis lupus baileyi), al integrarse de manera activa al Programa Binacional México–Estados Unidos para la conservación de esta subespecie críticamente amenazada.
Como parte de este esfuerzo, el próximo 15 de enero, el Zoológico Sahuatoba recibirá ejemplares provenientes del Programa de Reproducción bajo Cuidado Humano, acción avalada por la SEMARNAT y el U.S. Fish & Wildlife Service, dentro de los acuerdos establecidos entre ambos países.
De manera paralela, avanza el componente más relevante del programa: la liberación controlada de lobos mexicanos en vida silvestre, que se realizará en la Sierra Madre Occidental de Durango, una de las regiones clave para la restauración ecológica del norte del país.
Durango, nodo de coordinación nacional e internacionalA través de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SRNMA), el Gobierno del Estado de Durango, encabezado por Esteban Villegas Villarreal, ha fortalecido su papel en la conservación ambiental, articulando esfuerzos comunitarios, municipales, federales e internacionales.
El proyecto vincula a instancias federales como SEMARNAT–Dirección General de Vida Silvestre y CONANP, así como a agencias internacionales especializadas, entre ellas el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, y los departamentos de Caza y Pesca de Arizona y Nuevo México.
En el ámbito científico, Durango colabora con instituciones de alto prestigio como la Universidad Autónoma Metropolitana, la UNAM, el Instituto de Biología y el Instituto de Investigaciones en Ecología y Sustentabilidad, lo que brinda respaldo técnico y académico al programa.
Un año clave para la biodiversidad
El 2026 se perfila como un punto de inflexión para la conservación del lobo mexicano en Durango. Actualmente, el programa binacional registra alrededor de 600 ejemplares en México y Estados Unidos, tanto en recintos bajo cuidado humano como en vida silvestre.
Los esfuerzos de reintroducción buscan incrementar la población silvestre y ampliar su distribución histórica, conciliando la conservación de la biodiversidad con el desarrollo humano.
Con este proyecto, Durango no sólo contribuye a la recuperación de una especie emblemática, sino que se posiciona en el mapa internacional de las historias de éxito ambiental, como ejemplo de cooperación binacional, ciencia aplicada y compromiso con el futuro.



