El juez Brian Cogan, el mismo que sentenció a El Chapo Guzmán, impuso también el decomiso de 15 mil millones de dólares contra el líder criminal.
Estados Unidos (EUA) dictó cadena perpetua contra Ismael El Mayo Zambada, luego de que se declaró culpable en agosto del año pasado por delitos de narcotráfico y crimen organizado.
Tal como se dio a conocer hace una semana, el líder del Cártel de Sinaloa no sólo permanecerá en prisión durante el resto de su vida, sino también se aprobó el decomiso de 15 mil millones de dólares durante la audiencia de este lunes 20 de julio.
“Acepto mi castigo, no estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad y pedir perdón”, dijo Zambada si leer una carta en la corte.
Asimismo, el tiempo que tuvo en el estrado ante el juez Brian Cogan (quien también sentenció a El Chapo Guzmán a cadena perpetua), Zambada aprovechó para pedir perdón por todos los actos que cometió.
Las disculpas estuvieron dirigidas, principalmente, para las personas y familias afectadas por los crímenes que cometió en solitario y con el Cártel de Sinaloa. De la misma manera, invitó a las juventudes a no cometer “los mismos errores” que él realizó.
El juez Cogan dio a conocer que recomendará al tribunal tener en cuenta el deterioro a la salud de El Mayo, esto tras cooperar con el Gobierno de Estados Unidos problemas al declararse culpable.
Pese a lo anterior, las autoridades estadunidenses encabezadas por el fiscal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella Jr., puntualizó que el capo mexicano no tiene posibilidad de libertad condicional debido a que fue líder de una organización criminal.
“El Mayo” Zambada junto con Joaquín El Chapo Guzmán son considerados dos de los criminales más peligrosos del mundo y la justicia de Estados Unidos, en múltiples ocasiones, ha referido que en su contra existen “vastos” delitos.
Específicamente, Zambada es acusado de traficar cocaína y otras drogas, así como pagar sobornos a policías, militares y políticos mexicanos.
Debido a lo anterior, previo de ser entregado a EUA por parte de uno de los líderes de Los Chapitos, el Departamento de Estado ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.






