Entre la falta de infraestructura para dar el brinco al dinero electrónico y el riesgo de una mayor fiscalización mientras la informalidad sigue operando en efectivo, el sector empresarial de Durango observa dos de los principales retos de la nueva economía digital, señaló Raúl Montelongo Nevárez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
El dirigente empresarial consideró que la propuesta tiene pros y contras y que el hecho de que la migración sea gradual puede ayudar a las empresas a prepararse; sin embargo, advirtió que muchas todavía no cuentan con las redes, sistemas e infraestructura necesarios para operar bajo este esquema.
“Creo que en muchos de los casos no, hay otros que sí están preparados y que incluso ya lo manejan de esa manera”, señaló.
Montelongo Nevárez agregó que otro de los puntos que preocupan al sector es el nivel de fiscalización que implicará el dinero electrónico, debido a que permitirá tener mayor control y rastreo sobre las operaciones de las empresas formales.
“Sí, sin duda es una mayor fiscalización y un mayor control del flujo del dinero, y que van a poder rastrear todas las operaciones”, afirmó.
El problema, dijo, es que mientras aumenta el control sobre quienes ya están dentro de la formalidad, permanece el cuestionamiento sobre qué ocurrirá con los negocios que siguen operando en la informalidad y manejando sus transacciones principalmente en efectivo.
Planteó que, si la propuesta busca revisar y rastrear las operaciones económicas, el mismo criterio debería aplicarse al sector informal y servir para que más negocios ingresen a la formalidad. “Si esto fuera parejo para todos estaríamos de acuerdo”, sostuvo.
El presidente del CCE consideró que la gradualidad de la medida puede facilitar la adaptación de las empresas, pero insistió en que no debería convertirse únicamente en una herramienta de mayor control para quienes ya cumplen con sus obligaciones.
“Insisto, si esto fuera parejo para todos estaríamos de acuerdo, pero como siempre, van las medidas solo a los empresarios y al sector formal”, señaló.
Por ello, el sector empresarial plantea que la transición hacia el dinero electrónico tome en cuenta las condiciones reales de las empresas y, al mismo tiempo, establezca mecanismos para reducir la brecha entre quienes ya operan formalmente y quienes continúan en la informalidad.
Empresas aún no están listas para migrar al dinero electrónico y preocupa mayor fiscalización: CCE
