Por: Martha Casas.
El inicio de 2026 ha sido particularmente complejo para el sector empresarial, ya que durante la primera quincena de enero las empresas enfrentan incrementos en costos operativos y mayores cargas fiscales que ponen en riesgo la estabilidad económica y la conservación de empleos.
Así lo señaló Raúl Montelongo Nevárez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, quien explicó que la llamada “cuesta de enero” se ha resentido con mayor intensidad este año debido a los ajustes al salario y a nuevas obligaciones fiscales que comenzaron a reflejarse desde los primeros días del mes.Indicó que, aunque las empresas buscan evitar despidos, el impacto económico ya está afectando la contratación de personal, la cual podría volverse más lenta ante el panorama financiero actual.
“No queremos prescindir de los trabajadores, pero estos factores están incidiendo directamente en la operación de las empresas”, expresó.
El líder empresarial descartó que el endeudamiento sea una opción viable para enfrentar la situación, al considerar que recurrir a créditos resulta complicado en un contexto de incremento generalizado de costos, principalmente por el salario mínimo y otros impuestos que representan una carga significativa para el sector productivo.
Ante este escenario, Montelongo Nevárez señaló que las empresas están optando por realizar procesos de reingeniería interna, con el objetivo de ajustar gastos, mejorar la eficiencia y mantener la plantilla laboral, priorizando la conservación del empleo.
Finalmente, reconoció que la cuesta de enero continúa presionando a las empresas, por lo que insistió en la necesidad de medidas que permitan mitigar el impacto económico y brindar mayor certidumbre al sector productivo en el arranque del año.



