La convivencia entre jugadores y aficionados fue un éxito, con firma de autógrafos y fotografías que llenaron de energía el estadio
Por: Geraldo Rosales
El estadio “Memín” Garibay, restaurado por Toño Ochoa, fue el escenario de un fin de semana emocionante para los amantes del béisbol en Durango. El equipo profesional Calientes de Durango realizó entrenamientos abiertos al público, y los jóvenes del selectivo duranguense tuvieron la oportunidad de entrenar junto a los peloteros profesionales.
La convivencia entre jugadores y aficionados fue un éxito, con firma de autógrafos y fotografías que llenaron de energía el estadio. Toño Ochoa destacó la importancia de tener espacios deportivos de calidad para la comunidad. “Este es un espacio para las y los duranguenses amantes del deporte para que lo puedan practicar y cumplan sus sueños de algún día llegar al profesional”, expresó.
El gerente deportivo de Calientes de Durango, Jorge Márquez, comentó que el objetivo es acercar el equipo a la gente y motivar a los jóvenes a seguir sus sueños. “Nuestro objetivo es que los jóvenes puedan tener esa cercanía con nuestros jugadores, para que vean que es posible llegar a estos niveles”, dijo.
Las mascotas del equipo, Rango, Zeus y Lobo de la UAD, también se sumaron al ambiente del spring training, agregando un toque de diversión al evento. La experiencia fue un éxito, y los asistentes agradecieron la oportunidad de convivir con los jugadores.
Con estas acciones, Durango sigue impulsando el deporte y acercándolo a la gran familia duranguense. El estadio “Memín” Garibay es un ejemplo de cómo el deporte puede unir a la comunidad y motivar a los jóvenes a seguir sus sueños. ¡El deporte es el camino!.



