Canatlán, Dgo.– El nuevo gimnasio-auditorio de la Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera brinda a estudiantes y egresados un espacio para la práctica deportiva, las actividades culturales y la convivencia, como parte de la celebración por el Centenario de esta institución.
Para Juan Enrique, estudiante de primer año y originario de Villa Unión, Poanas, formar parte de la generación que recibe esta obra durante el Centenario representa una experiencia especial. “Fuimos afortunados de ser la generación que nos tocó el Centenario de la escuela y la verdad sí, estamos todos emocionados y contentos”, expresó, al agradecer el apoyo brindado a la institución.
La posibilidad de practicar deporte en mejores condiciones también fue celebrada por los estudiantes. Francisco Gallegos, alumno de primer año y originario de San Juan del Río, destacó especialmente la duela de maple. “A mí que me gusta el básquet se me hace muy interesante poder jugar en una duela”, comentó, y añadió: “Gracias Esteban, ya voy a tener esta experiencia de jugar en una duela”.
Desde la perspectiva de quienes ya recorrieron las aulas de Aguilera, la obra representa también un reconocimiento a la historia de la institución. Edgar Román Angulo Sandoval, egresado de la generación 1994-1998 y actualmente catedrático de la Normal, señaló que el gimnasio-auditorio puede motivar a las nuevas generaciones a acercarse nuevamente al deporte.
“Esta obra es un reconocimiento a la trayectoria, a la historia de la Normal de Aguilera por todo lo que ha construido, ha dado esperanza, ha dado oportunidades de vida a los alumnos que aquí estudian”, afirmó.
Octavio Salas Rodríguez, egresado de la generación 1997, consideró que el inmueble será un legado que trascenderá con el paso de los años y que permitirá combinar actividades deportivas y culturales.
“Creo que es una obra que va a trascender en el tiempo”, señaló, al recordar que de Aguilera también han surgido destacados basquetbolistas. A nombre de las generaciones que han pasado por la institución, agradeció que se volteara a ver a las escuelas normales rurales, “que acogen a la gente más vulnerable, a hijos de campesinos”.
Con 31 años de servicio y egresado de la generación 1991-1995, José Luis Ortiz Irigoyen resaltó que el gimnasio-auditorio abre nuevas oportunidades para la convivencia y el desarrollo deportivo.
“Este espacio representa un lugar que va a ser de oportunidad para crecer deportivamente, de amistades contra los equipos y las delegaciones que vengan a participar”, expresó durante el juego inaugural entre exalumnos y estudiantes, y coincidió en la importancia de cuidarlo para que pueda ser disfrutado por muchas generaciones más.
El nuevo gimnasio-auditorio comienza su historia como parte del Centenario de la Normal de Aguilera, con el compromiso de estudiantes, egresados y docentes de aprovecharlo y cuidarlo para que siga siendo un espacio de encuentro, formación y oportunidades para las generaciones que están por llegar.
