ESTUDIA CON LAS MEJORES HERRAMIENTAS

Amaury Carrola

José Miguel Castro Carrillo

Los jóvenes pueden encontrar la carrera ideal evaluando su perfil contra la empleabilidad y tendencias actuales, utilizando motores de búsqueda especializados y plataformas de educación superior para analizar las opciones que ofrecen universidades locales y a nivel nacional, garantizando una decisión informada.

La vocación no tiene que venir en el catálogo de la SEP; el joven puede inventarla nombrando lo que le duele y preocupa.

Un joven debe tener en cuenta y cambiar de “elige una carrera para toda la vida” a un “portafolio de habilidades”; anteriormente, un joven entraba a estudiar Derecho y se jubilaba de abogado. Ahora, nadie tiene un solo trabajo. Se llama multipotencialidad; hay quien es abogado más escritor, más artista, más investigador, donde el cambio clave es ya no buscar “la carrera perfecta”, sino buscar habilidades que combinen escribir más tecnología, más pensamiento crítico.

Hemos pasado ya del test de lápiz al uso de la IA, más datos, más autoconocimiento, y las respuestas han pasado de escoger A o B para definir el tipo de profesión a test online, apps, IA, simuladores. Pero el giro real es que ya no dicen qué estudiar, sino que ayudan al estudiante a entender cómo piensa, qué problemas le prenden y qué valores tiene, y el cambio pasó de “decirle la respuesta” a “darle preguntas para que se responda a sí mismo”.

También ya hemos cruzado el puente de las carreras tradicionales a carreras híbridas y a oficios digitales. Tan solo hace 10 años, las carreras top eran Medicina, Derecho e Ingeniería, y hoy ese espacio le toca a UX Design, Data Science, creador de contenido, ciberseguridad, filosofía con IA o activismo digital.

Los oficios volvieron, desde la carpintería, cocina o arte, pero con Instagram y emprendimiento, porque la vocación ya no depende del título, sino que depende de qué problema resuelve y cómo se comunica la solución.

En términos de riqueza, hemos pasado del “dinero y estatus” al “propósito con salud mental”, porque si antes era estudiar lo que diera dinero, aunque esta profesión se odiara, ahora las generaciones Z y millennials dicen: “prefiero ganar menos, pero no odiar los lunes”, por lo que los conceptos de salud mental, impacto y propósito están en la decisión. La gente quiere trabajar con temas que le duelen y le importan, entre los que se encuentran la violencia, memoria, ambiente o tecnología ética.

Antes, la orientación vocacional era un mapa con 5 caminos, mientras que hoy es un Google Maps con mil rutas, tráfico en tiempo real, y tú decides si vas caminando, en bici o creando tu propio transporte.

Así, la orientación vocacional ahora es igual a conectar lo que el joven es, más lo que hay allá afuera, más lo que el mundo necesita, por lo que, para decidir qué estudiar utilizando inteligencia artificial, los estudiantes en México pueden aprovechar diversas herramientas de orientación y plataformas emergentes.

Existen plataformas diseñadas específicamente para ayudar a los jóvenes a elegir su carrera ideal mediante el análisis de intereses y habilidades; también ofrecen tests vocacionales gratuitos en línea que proporcionan orientación profesional personalizada para estudiantes de preparatoria y evitan elegir una carrera en riesgo de automatización. Se debe investigar qué profesiones crecerán en conjunto con la tecnología, ya sean carreras con mayor empleabilidad e impacto de la IA o “perfiles híbridos humano-IA”.

Este nuevo enfoque integra neurociencias e IA para ayudar en la toma de decisiones con propósito, permitiendo a los estudiantes diseñar planes de carrera que reduzcan el estrés y la incertidumbre.

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