por: Martha Casas.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango, Rogelio Soto Ochoa, advirtió que la ganadería nacional atraviesa una etapa crítica ante la presencia del gusano barrenador del ganado, situación que mantiene frenadas las exportaciones a Estados Unidos y genera incertidumbre en el sector.
Aunque Durango se mantiene libre de la plaga, la detección de brotes en estados como Tamaulipas, San Luis Potosí y el Estado de México ha encendido las alertas sanitarias, particularmente por el caso registrado en Tamaulipas, donde se confirmó un brote endémico en un becerro local.
En entrevista Soto Ochoa explicó que estos hallazgos rompen los protocolos exigidos por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, que establece una franja de seguridad de más de 400 millas desde la frontera para permitir el comercio, lo que hoy impide la normalización de las exportaciones.
El dirigente ganadero señaló que la crisis es consecuencia de fallas en los controles sanitarios y en la movilización de ganado, lo que ha afectado directamente a estados exportadores como Durango, donde los productores enfrentan pérdidas económicas por la caída en el valor del ganado y el aumento en los costos de mantenimiento.
Indicó que la solución no será inmediata, ya que los programas de control biológico, como la liberación de mosca estéril, podrían comenzar a dar resultados hasta mediados de este año, por lo que el sector se mantiene en alerta y exige un blindaje sanitario efectivo.
A la pregunta de Durango está en riesgo respondió que desafortunadamente Durango forma parte del territorio mexicano y también el riesgo es latente, ahora con un necesario redoble de precaución en el municipio de El Mezquital, toda vez que se eliminó una parrilla que era una forma de control. Incluso dejó ver qué hay molestia a nivel nacional por este cambio del que el departamento de Estados Unidos ni siquiera dio aviso a las autoridades.



