Por: Martha Casas.
El sector mueblero de Durango enfrenta un arranque de año complejo, luego de registrar una parálisis en las ventas durante las primeras semanas de enero, situación que ha puesto en alerta a fabricantes y comerciantes, informó Manuel Rodríguez Páez, presidente de la Asociación de Fabricantes de Muebles de Durango.
El dirigente empresarial explicó que el bajo dinamismo económico, aunado al incremento al salario mínimo y a la incertidumbre sobre los costos operativos, ha generado presión sobre un sector que sostiene cientos de empleos formales en la entidad. Aunque hasta ahora no se han aplicado incrementos en el precio de insumos como madera, herrajes y barnices, los proveedores permanecen atentos ante posibles ajustes en el mercado de mayoreo.
En contraste, el comercio al menudeo muestra una caída significativa, con niveles de venta muy por debajo de los registrados en noviembre y diciembre de 2025, meses tradicionalmente de alta demanda. De acuerdo con la asociación, la contracción del consumo refleja una disminución del poder adquisitivo y el encarecimiento de diversos servicios.
Rodríguez Páez recordó que enero solía ubicarse entre los mejores meses del año para el sector, impulsado por promociones y la liquidez posterior a la temporada decembrina; sin embargo, en 2026 este comportamiento se modificó de manera drástica, obligando a los empresarios a replantear sus estrategias.
Ante este escenario, el sector analiza ajustes internos para mantenerse competitivo, descartando por el momento incrementos en precios, al considerar que esta medida podría favorecer al comercio informal.
Las acciones se enfocan en la optimización de compras, la revisión de esquemas de proveeduría y adecuaciones operativas.
Finalmente, el presidente de la asociación advirtió que el crecimiento de la informalidad, estimado hasta en 12% anual, se ve impulsado por cada aumento en cargas fiscales o laborales, lo que coloca en desventaja a las empresas que operan dentro de la legalidad y debilita la economía local.


