Para preservar este patrimonio, el Gobierno Municipal de Toño Ochoa trabaja de la mano con el INAH, CFE y TELMEX
Por: Geraldo Rosales
El Centro Histórico de Durango es un museo al aire libre que da identidad a la gran familia duranguense, y hoy luce más chulo, accesible y en orden gracias al trabajo coordinado que encabeza Toño Ochoa. Tanto turistas como locales reconocen que el corazón de la ciudad se mantiene vivo, bien cuidado y lleno de esencia, consolidándose como un espacio que enamora a quienes lo visitan.
Visitantes de todo el país han constatado la belleza y conservación del primer cuadro. Martín González Alfaro “Negrito”, turista de Guanajuato, aseguró que es la segunda vez que recorre la ciudad y la experiencia ha sido “muy placentera y bonita”. “Es un Centro Histórico muy bonito, muy bien cuidado, muy limpio. Visiten Durango, no se van a arrepentir, es hermoso, histórico y muy antiguo”, compartió. La duranguense Dana Moreno también destacó la diversidad de espacios, como Paseo Las Alamedas, ideal para pasear a las mascotas, y señaló que “Durango es muy diverso, se puede encontrar variedad y mantiene su esencia”.
Para preservar este patrimonio, el Gobierno Municipal trabaja de la mano con el INAH, CFE y TELMEX. La gerente del Centro Histórico, Minka Hernández, informó que se han sostenido reuniones con el INAH para cumplir con las regulaciones en cada intervención, además de coordinar con CFE y TELMEX el mantenimiento de infraestructura y el retiro de casetas telefónicas obsoletas que afectan la movilidad y el tránsito peatonal.
Con estas acciones, la administración de Toño Ochoa reafirma su compromiso de cuidar y preservar el corazón de la ciudad. El Centro Histórico se consolida como un orgullo duranguense y un destino que cautiva por su limpieza, orden y riqueza histórica, reflejando el orgullo de su gente y el trabajo conjunto por mantenerlo vivo.





