Por Martha Casas
Si usted pensaba que acudir al Hospital General de Zona No. 1 del IMSS era sinónimo de atención médica, piénselo dos veces. Hoy, la experiencia se asemeja más a un reality extremo de resistencia física y mental.
De acuerdo con reportes ciudadanos, en el hospital escasean implementos básicos como sillas de ruedas y camillas, por lo que algunos pacientes han tenido que ingeniárselas para llegar a sus consultas y estudios como puedan. En una de las imágenes difundidas, se observa a un paciente con el pie visiblemente lesionado, probablemente fracturado, avanzando a brincos por un largo pasillo, ya que no había ni cómo trasladarlo.
La atención en el área de Urgencias es limitada, y para completar el circuito de obstáculos, los pacientes deben desplazarse hasta las salas más lejanas, sin apoyo médico, sin camilla y sin silla de ruedas. Todo esto mientras lidian con dolor, desesperación y, claro, la paciencia que exige el sistema.
Además Rayos X de Urgencias se encuentra cerrado por falta de personal de manera intermitente.



