Por Gonzalo Martínez
Jueces y magistrados federales han expresado su preocupación de que la reforma judicial promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador podría amenazar la democracia y debilitar a la República. La mañana de este viernes, se reunieron frente al Palacio de Justicia federal en San Lázaro para criticar la propuesta de elegir a todos los jueces del país por voto popular.
El magistrado Mauricio Barajas aclaró que los miembros del Poder Judicial de la Federación (PJF) no están en contra de una reforma judicial, pero la iniciativa presentada por López Obrador no incluye un análisis adecuado de los problemas del sistema de justicia en México. “Las propuestas encierran violaciones a la independencia judicial, como el cese masivo de titulares y la cancelación de la carrera judicial. No se basan en un estudio legislativo racional ni en un diagnóstico fiable”, señaló.
Convocados por la Asociación Nacional de Jueces de Distrito y Magistrados de Circuito del Poder Judicial de la Federación (JUFED), los jueces pidieron ser escuchados para construir una reforma que no comprometa el estado de derecho y los derechos humanos. La juez Juana Fuentes Velázquez, directora de la JUFED, consideró que la reforma busca eliminar la independencia judicial mediante la elección popular de jueces, la creación del Tribunal de Disciplina Judicial y la eliminación de la carrera judicial.
Fuentes Velázquez también desmintió las acusaciones de corrupción realizadas por López Obrador contra los integrantes del PJF. “Es absolutamente falso que mil 700 juzgadores federales seamos corruptos. Exigimos que, en los casos donde haya pruebas de corrupción, se presenten las denuncias correspondientes”, declaró. La juez también rechazó que los jueces representen intereses elitistas, recordando que durante la pandemia muchos ciudadanos recurrieron al PJF para recibir medicamentos y vacunas.
“Es falso que liberemos delincuentes. Liberamos personas cuya culpabilidad no ha sido comprobada. No defendemos ideologías ni rendimos pleitesía al Ejecutivo ni al Legislativo: somos su contrapeso”, añadió Fuentes Velázquez. También pidió no confundir la función judicial con errores cometidos por otras esferas gubernamentales.
Finalmente, instó a que se escuchen todas las voces para lograr una reforma judicial que mejore la justicia para todos. “Una reforma apresurada, basada en un solo punto de vista, es inaceptable para nosotros. Pone en riesgo la democracia y puede poner de rodillas a la República”, concluyó.






