Los bomberos lograron sofocar el fuego que amenazaba con llegar a las “salchichas” de almacenamiento de gas, que contenían más de 1 millón de litros cúbicos de gas
Por: Geraldo Rosales
Hace 26 años, un 12 de febrero, una explosión sacudia a la ciudad de Durango Una gasera ubicada en el crucero del Libramiento y la autopista a Torreón se convirtió en un infierno, con 32 vehículos y entre 12 y 14 pipas cargadas de gas en llamas, el riesgo era inminente ya que fuego pudo alcanzar los tanques de almacenamiento y provocar una catástrofe.
Ante éste hecho el historiador Javier Guerrero Romero recuerda que la intervención de 28 elementos del Cuerpo de Bomberos fue determinante para evitar una tragedia mayor…”Con equipo limitado, los bomberos lograron contener el fuego y evitar que se extendiera hacia zonas habitadas como el poblado 5 de Mayo y el fraccionamiento Joyas del Valle” precisó.
El capitán Guillermo Medrano Simental, de la corporación municipal de Protección Civil, recuerda que la intervención de los casi 30 bomberos fue crucial para controlar el incendio. A pesar del peligro, los bomberos lograron sofocar el fuego y evitar una tragedia mayor. Medrano, quien participó en la operación, dijo que fue uno de los incendios más impactantes de su carrera

La explosión pudo haber sido catastrofia, ya que el incendio amenazaba con llegar a las “salchichas” de almacenamiento de gas, que contenían más de 1 millón de litros cúbicos de gas.
De haber ocurrido, la explosión habría devastado al Cuartel Militar del 5 de mayo y a toda el área de las villas del Guadiana, fraccionamientos aledaños y Joyas del Valle.
A pesar de la magnitud del incidente, no se registraron personas fallecidas ni lesionadas. Sin embargo, el reconocimiento hacia los elementos participantes se limitó a una invitación a un desayuno. Entre quienes intervinieron se encontraba el actual director de Protección Civil municipal, comandante Gustavo Paredes, quien entonces se desempeñaba como maquinista.
En el contexto del 75 aniversario del Cuerpo de Bomberos, que se conmemorará en 2026, el Consejo de la Crónica impulsa la colocación de una estela en el Jardín 450, sitio donde anteriormente operaba la base de bomberos que atendió la emergencia.
La propuesta busca dejar constancia del hecho y reconocer a los elementos que participaron, tanto a quienes aún viven como a quienes han fallecido. Es un recordatorio de la valentía y el sacrificio de los bomberos que arriesgan su vida para proteger a la comunidad.



