La capirotada más que un platillo gastronómico, es un símbolo religioso y tradicional.
Por: Areli Noriega.
La Gastronomía de Cuaresma es una de las temporadas más enriquecedoras para la mayoría de los hogares mexicanos, para esto, visitamos el Instituto Gastronómico Casserole para adentrarnos un poco más en la historia, técnica y tradición de la capirotada.
El chef José Luis Mena, nos compartió la importancia de conocer cada elemento de la capirotada, platillo rico en historia; al romper el ayuno, la capirotada era el primer alimento que consumían, si bien este postre es tradicional en muchos aspectos, ha tenido cambios y variantes en sus ingredientes.
Algunos básicos de la capirotada tradicional es pan tostado con piloncillo, queso, grajeas y miel, actualmente, la preparación ha evolucionado.
Es importante conocer el significado de cada ingrediente, ya que, por costumbre se suele consumir por temporada sin tener el conocimiento del origen.
El pan significa el cuerpo de Cristo, la miel o el piloncillo la sangre de Cristo, las grajeas la felicidad y el queso simboliza la manta en la que fue envuelto. Asimismo, estos símbolos pueden variar de acuerdo a la región, sin embargo, es lo más cercano a la raíz de este platillo.

“No es mala la evolución de la capirotada (…) muchas personas ya no la hacen de piloncillo, la hacen de lecho infisionada con alguna esencia”, comentó el Chef José Luis Mena.
Finalmente, agregó que los cambios que ha tenido la capirotada va dependiendo la región, el estado, incluso los hogares y los gustos personales; si bien la evolución ha sido buena, recomienda y hace mención a no deformar un platillo y recordar de dónde vienen estos ingredientes, cuál es su significado y su historia.







