Las siete sopas son el elemento central de la reliquia y representan las virtudes que combaten los siete pecados capitales:
Por Geraldo Rosales
Cada 19 de marzo, día de San José, las familias de Durango y la Comarca Lagunera se reúnen para celebrar una tradición religiosa única: la reliquia. Esta festividad consiste en ofrecer asado de puerco rojo y siete sopas distintas a los vecinos, como agradecimiento por los favores recibidos.
Las siete sopas son el elemento central de la reliquia y representan las virtudes que combaten los siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. Comúnmente, las sopas incluyen arroz, espagueti, fideo, codito, estrellita, munición y letras, preparadas como pastas secas.
El asado de puerco es el platillo principal de la reliquia y se cocina en salsa de chiles secos, con un toque de dulzor. A menudo, se incluye pan francés como acompañamiento. Las familias duranguenses preparan esta comida en agradecimiento a San José, a veces incluyendo albóndigas o patoles.
El ritual de la reliquia es una ocasión especial, donde las familias se reúnen para compartir la comida y rezar el rosario. Se lleva un recipiente propio para recibir la comida, y es una oportunidad para fortalecer los lazos comunitarios y familiares.
La reliquia de San José es una tradición que se ha mantenido viva en Durango y la Comarca Lagunera, y es un reflejo de la rica cultura y fe de la región. Es una celebración que une a las familias y les permite expresar su gratitud y devoción a San José.






