Por: Martha Casas c
Con pérdidas que ya superan los 700 millones de dólares a nivel nacional y 2 mil 500 millones de pesos solo en Durango, el avance del gusano barrenador se ha convertido en la mayor amenaza para la ganadería mexicana.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), Rogelio Soto Ochoa, advirtió que el país está al borde de una “catástrofe mayor” si la plaga se disemina a todo el territorio ante la falta de aplicación estricta de los protocolos sanitarios.
Soto Ochoa explicó que la plaga ha generado pérdidas por 700 millones de dólares, que equivalen a un aproximado de 13,000 millones de pesos mexicanos, lo que ha golpeado a toda la cadena productiva, desde ganaderos y veterinarios hasta transportistas y proveedores de insumos.
En Durango, agregó, el cierre de la frontera con Estados Unidos y la negativa de exportación han profundizado el daño económico.A la fecha, los estados con casos confirmados son Veracruz, Chiapas, Tabasco, Yucatán, Quintana Roo, Puebla, Campeche y algunos registros en Oaxaca, donde las afectaciones directas y los gastos de control ya ascienden a 1,300 millones de pesos.Aunque existen nuevos dispositivos de contención desarrollados por Dinesa, el dirigente urgió a que se apliquen de manera inmediata, sobre todo en la zona sur, para evitar que la plaga siga avanzando.
“Hay voluntad del gobierno federal, se ha trabajado mucho, pero no ha sido suficiente”, señaló.
Soto Ochoa advirtió que el riesgo ya no solo es mantener cerrada la frontera norte, sino que la plaga se expanda a todo el país debido al incumplimiento de medidas sanitarias.
“Eso sería devastador para la ganadería mexicana”, afirmó.



