Por: Marta Casas.
Edgar Rodríguez Hernández, jefe del Departamento de Vectores y Zoonosis de la Secretaría de Salud, informó que actualmente hay cerca de 4 mil frascos de faboterápico antialacránico disponibles y está pendiente la llegada de otras 8 mil dosis.
El consumo anual en el estado se ubica entre 20 mil y 22 mil frascos. Hasta ahora se han aplicado 6 mil 238.
El municipio de Durango concentra la mayor cantidad de casos, con 4 mil 462; le sigue Mezquital con 804, Nombre de Dios con 365, Poanas con 173, Súchil con 112, Canatlán con 55, Tamazula con 49, San Dimas con 31, Pueblo Nuevo con 30, Canelas con 28, Topia con ocho, Otaez con tres y Santiago Papasquiaro con uno.
Rodríguez Hernández explicó que el faboterápico se distribuye en hospitales y centros de salud de acuerdo con la incidencia de cada zona. En comunidades donde no existen unidades médicas, también se dejan dosis en casas de salud a través del personal del Programa de Fortalecimiento a la Atención Médica.
En algunas localidades de la Sierra, incluso se capacita a auxiliares de las casas de salud para que puedan aplicar el medicamento y posteriormente trasladar al paciente a una unidad médica cuando el caso lo requiere.
El tiempo es un factor determinante. El veneno puede comenzar a producir síntomas entre una y tres horas después de la picadura, aunque la evolución depende de cada paciente.
Rodríguez Hernández pidió evitar la administración de analgésicos como paracetamol, ibuprofeno, naproxeno o ketorolaco antes de llegar a una unidad médica, porque pueden disminuir el dolor y ocultar uno de los primeros signos de intoxicación.
Entre los síntomas que pueden aparecer están la salivación excesiva, alteraciones de la visión y movimientos involuntarios de los ojos. En los casos graves puede presentarse dificultad respiratoria, taquicardia, elevación de la presión arterial y shock.
El problema se complica en las comunidades más alejadas, donde un traslado puede tomar entre seis y siete horas por caminos de terracería.
En Durango capital, la atención se concentra en el Centro Antialacránico del Hospital Materno Infantil, al que los pacientes pueden ingresar por el área de urgencias.
La Secretaría de Salud también mantiene existencias de faboterápico en municipios donde la incidencia es menor. En la zona de La Laguna, por ejemplo, se tienen identificadas especies de alacrán con menor toxicidad que las encontradas en el municipio de Durango.
Rodríguez Hernández señaló que el alacrán predominante en Durango capital es el Centruroides suffusus, considerado entre las especies de mayor toxicidad del país.
Ante una picadura, la indicación es acudir directamente a una unidad médica y no esperar a que aparezcan los síntomas graves.






