PREPARARSE PARA UNA CONTRACCIÓN ECONÓMICA

Amaury Carrola
Amaury Carrola 04/02/2026
Updated 2026/02/04 at 2:27 PM

José Miguel Castro Carrillo

Ante las condiciones que se presentan en el mundo, hay que prepararse para para una contracción económica y diseñar un esquema sencillo cuando todo está en calma facilita definir qué se ajusta primero, qué se renegocia, qué se vende y a quién se recurre para pedir ayuda. Prepararse es fundamental para cualquier persona, pero más si es emprendedor o empresario, por lo que se debe buscar la diversificación de sus ingresos, expandir sus productos o servicios a nuevos mercados o segmentos, desarrollar fuentes de ingresos pasivos, como inversiones o rentas y crear un modelo de negocio escalable y adaptable.

Hay que considerar que tan protegida quedaría la familia si disminuyera de manera súbita el ingreso, por lo que se requiere diseñar un esquema sencillo cuando todo está en calma facilita definir qué se ajusta primero, qué se renegocia, qué se vende y a quién se recurre para pedir ayuda De la misma manera deben reducirse costos y optimizar recursos, analizar los gastos y reducir los innecesarios, implementar tecnologías y procesos eficientes, así como fortalecer la red de contactos, construir relaciones sólidas con clientes, proveedores y socios, y unirse a redes de empresarios para establecer conexiones. Hay que mantener una reserva de efectivo, ahorrando un porcentaje de tus ingresos, crear un fondo de emergencia para cubrir gastos inesperados e invertir en activos líquidos. Se debe monitorear el mercado y ajustar la estrategia según sea necesario, estar abierto a cambiar tu modelo de negocio o productos y mantener una mentalidad de aprendizaje continuo.

De la misma manera, hay que priorizar la innovación y la calidad y buscar soluciones creativas a las situaciones que se presenten, porque hay que recordar que a que la preparación es clave para sobrevivir y prosperar en tiempos de contracción económica. Si bien, la perspectiva para este año apunta a un crecimiento lento en México que, si bien no es un escenario de colapso, sí puede afectar nuestra economía familiar. Es necesario revisar la fortaleza del sector donde trabaja, la posición de la empresa en que se trabaja y el grado de dependencia que existe respecto a pocos clientes.
Si mañana los ingresos disminuyeran de forma abrupta, de cuánto se puede disponer para el fondo de emergencia, que se mide en meses de gastos cotidianos. En un periodo incierto, tres meses representan una protección frágil. Aspirar a seis o más crea un margen que facilita reorganizarte con serenidad. De cada cien pesos que se reciben, si se destina a pago de deuda un porcentaje elevado, la entrada a la contracción es con el cinturón ajustado desde antes. Tarjetas cerca del límite y créditos que se encarecen dejan poco espacio para maniobrar.
Cuando casi todo aparece como indispensable, suele tratarse de un estilo de vida inflado, por lo que se recomienda identificar los rubros que admitirían ajustes evita tensiones y sorpresas en momentos delicados. Del ahorro que se pueda disponer, importa el lugar donde se resguarda, conviene que una fracción permanezca en instrumentos tradicionales y líquidos que preserven su poder adquisitivo.

En una contracción económica algunos sectores pueden verse más afectados, como las pequeñas y medianas empresas debido a su limitada capacidad financiera y recursos; los trabajadores con contratos temporales o informales, ya que suelen ser los primeros en perder su empleo o ver reducidos sus ingresos, así como las personas con bajos ingresos porque puede afectar su capacidad para cubrir sus necesidades básicas y sectores sensibles a la economía, como la construcción, el turismo y la industria automotriz.

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