El entrenador formó a campeones nacionales e internacionales y dejó una huella en generaciones de pugilistas de La Laguna y Durango.
Por Luis Juárez
El deporte de la Comarca Lagunera se encuentra de luto por el fallecimiento de Alberto “Beto” Castro Aguilar, destacado entrenador de boxeo de Lerdo, quien murió a los 54 años y dejó una trayectoria vinculada a la formación de campeones y al impulso del pugilismo en la región.
La noticia fue confirmada por su hija a través de redes sociales, donde expresó el dolor de la familia y su compromiso de mantener vivo el legado de su padre, a quien reconoció como una figura fundamental tanto en su vida familiar como en el ámbito deportivo.
Durante décadas, Castro Aguilar estuvo al frente del Gimnasio Box Castro, considerado una de las principales canteras de talento boxístico de Lerdo. Junto con su hermano Cristian Castro, trabajó en la formación de jóvenes pugilistas que posteriormente alcanzaron escenarios nacionales e internacionales.
Entre los principales logros de su trayectoria destacó el campeonato de su hijo Fidel “Sugar” Castro, quien en febrero de 2022 conquistó el Campeonato Mundial Juvenil Plata del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), luego de vencer al estadounidense Tyrese Cornier en Reynosa, Tamaulipas.
Su trabajo también estuvo ligado al desarrollo del gomezpalatino Gohan Rodríguez, quien alcanzó títulos internacionales como el Campeonato de Norteamérica (NABF/CMB) en 2020 y el Campeonato Internacional Mosca del CMB en 2021.
Otro de los nombres vinculados a su trayectoria fue Brenda “La Demoledora” Castro, considerada una de las pioneras del boxeo femenil en Lerdo y primera representante del municipio en una Olimpiada Nacional.
A lo largo de su carrera, Beto Castro acompañó a distintos jóvenes en competencias nacionales, entre ellos Diego Lara y Fidel Castro, con quienes consiguió resultados que colocaron a Lerdo y a Durango en los primeros planos del boxeo amateur.
Más allá de los campeonatos y cinturones, familiares y deportistas reconocieron en Castro Aguilar a un entrenador comprometido con la formación de sus pupilos, tanto dentro como fuera del cuadrilátero.
Su hija destacó la dedicación que tuvo hacia su familia, el boxeo y Lerdo, al recordar que siempre buscó impulsar a los jóvenes y poner en alto el nombre de su municipio.
El Gimnasio Box Castro y los boxeadores que pasaron por sus instalaciones representan parte del legado que deja el entrenador, cuya labor contribuyó durante años a fortalecer el pugilismo en la Comarca Lagunera.
Con su partida, Lerdo pierde a uno de sus principales impulsores del boxeo, pero su trabajo permanecerá en las generaciones de pugilistas que formó y en los títulos que sus pupilos consiguieron sobre el ring.






