José Miguel Castro Carrillo
Un terreno sin medidas claras o sin una delimitación física puede convertirse en un problema, al haber diferencias entre lo que dicen las escrituras y la realidad se pueden complicar las ventas, herencias o abrir la puerta a invasiones.
Por ello, se debe buscar la certeza técnica y lo primero que se requiere es contratar un topógrafo para tener certeza de la delimitación real del predio, y una vez que se realiza la medición, si se detecta una diferencia respecto a la escritura, es necesario iniciar un proceso de rectificación de medidas.
El procedimiento depende del tipo de diferencia, si el problema está en los metros cuadrados de construcción, el propietario debe acudir al área de Catastro correspondiente a fin de actualizar los datos.
Cuando las medidas no coinciden con la escritura, hay que corregir la información legal con un acta aclaratoria en Notaría y actualizar los registros oficiales, mientras que en el caso de que exista superficie de más, se debe revisar la situación con los vecinos y buscar acuerdos cuando sea posible.
Si el terreno cuenta con menos metros de los que corresponden, el propietario puede defender su propiedad por la vía legal, por lo que después del proceso, las correcciones se formalizan con la documentación correspondiente, por lo que los especialistas recomiendan que los propietarios mantengan vigilancia sobre sus propiedades.
Las cercas deben tener mantenimiento y no dejarlas caer, de manera que los posibles invasores vean que hay gente pendiente y que, si se meten, habrá consecuencias debido a que hay personas, que por vivir lejos o por no dar seguimiento a bienes heredados, pierden el control de sus propiedades y al regresar ya se encuentran ocupantes. No delimitar un predio puede propiciar que invadan, ya sea parcial o totalmente, que puedan robar objetos, agua, frutos, entre otros.
De esta manera, para evitar que roben superficie o terreno, lo más efectivo es contar con escrituras públicas inscritas en el Registro Público de la Propiedad y ejercer posesión activa, colocando bardas firmes, letreros de propiedad privada, y revisar las colindancias.
Se debe tener precaución al dejar cuidadores, nunca se debe dejar a alguien “cuidando” las propiedades sin un contrato de comodato o arrendamiento redactado por un abogado, de lo contrario, podrían reclamar derechos de posesión tras varios años.
Si se nota que alguien está invadiendo o construyendo en alguna parte de la superficie de su propiedad, se debe acudir inmediatamente al Ministerio Público para denunciar el delito de despojo.
Eso en cuestión jurídica, pero en ocasiones, no sólo es el robo de la superficie, podemos vernos afectados por una disminución de la superficie de nuestra vivienda, y esta puede ser a consecuencia de objetos y muebles, porque muchas veces nos empeñamos en decorar la casa con elementos superfluos o demasiado grandes, de tal forma que los metros cuadrados a veces desaparecen por arte de magia.
Para evitarlo, se puede planificar mejor el espacio, medir bien los muebles, ser práctico y utilizar el ingenio para encontrar espacios que aparentemente no existen en nuestra vivienda, como un pasillo o el propio recibidor.
Ser realista con el espacio que tenemos es sin duda, el mejor aprendizaje de haber vivido en varios pisos. Lo principal en estos casos es medir bien el espacio y los metros cuadrados que se quedarán una vez añadidos los muebles.
Cada familia debe no sólo cuidar su propiedad y tener en cuenta su patrimonio, sino adecuar su casa a sus necesidades. Ahora todo puede llamar la atención de personas con otros fines.





