Por: Martha Casas.
Ante el incremento en insumos, salarios e impuestos, el sector restaurantero en Durango ha optado por sacrificar parte de sus ganancias y realizar ajustes moderados en los precios, con el objetivo de no perder clientes ni quedar fuera del mercado.
La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC), Adriana Porras, señaló que aunque los costos de operación continúan al alza, los establecimientos han decidido incrementar precios apenas en un 8%, pese a que lo económicamente requerido para mantener una rentabilidad regular sería de entre 15 y 17%.
“Subir los precios en ese rango implicaría salir del mercado”, advirtió.
Explicó que el sector enfrenta una carga tributaria pesada, además de mayores costos por salarios, impuestos y cargas laborales, lo que ha obligado a los negocios a implementar reingenierías internas para sostener su operación.
Entre las principales estrategias, destacó la búsqueda de proveedores directos, con el fin de evitar intermediarios que elevan de forma significativa los precios de los insumos.
Porras indicó que, hasta el momento, el repunte en los precios de los insumos ha sido moderado, lo que ha permitido contener ajustes más drásticos en los menús; sin embargo, reconoció que el panorama sigue siendo complejo.
Respecto a los cambios fiscales y normativos que impactan al sector, informó que se han realizado mesas de análisis con autoridades, incluso a nivel nacional, aunque los avances han sido limitados.
Finalmente, subrayó que el sector restaurantero continúa en un esfuerzo por mantenerse competitivo, proteger el empleo y ofrecer precios accesibles, aun cuando ello implique reducir sus márgenes de ganancia.



