Especialistas en ginecología, cardiología, pediatría y anestesiología del Issste en Veracruz, intervinieron a la paciente con éxito.
Por Luis Juárez
Especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en Veracruz, realizaron una compleja cirugía de hemodinamia a una mujer de 33 años, que contaba con 24 semanas de embarazo, situación que le permitió salvarle la vida, así lo informó la Dirección Médica del organismo.
La paciente llegó al área de urgencias del hospital y a partir de la identificación de determinar la gravedad del caso, rápidamente fue sometieron a laboratorios y electrocardiograma, que más tarde revelarían un biomarcador llamado dímero D elevado, además, de cambios eléctricos relacionados con taquicardia que dieron sospecha de una afección mayor.
En consecuencia se realizó una tomografía de pulmones, lo que ayudó a la presencia de tromboembolia pulmonar que limitaba su capacidad respiratoria, lo que creaba también afectaciones a ella misma y al feto.
Una tromboembolia pulmonar consiste en la formación de coágulos a través del sistema circulatorio, mismos que pueden ser liberados en la circulación sanguínea y llegar a las arterias pulmonares, esto genera la obstrucción y, por consecuencia insuficiencia respiratoria que puede ocasionar la muerte.
Mediante el diagnóstico, expertos en ginecología, cardiología, pediatría y anestesiología iniciaron el procedimiento para una trombectomía farmacomecánica, la cual consiste en abrir un vaso sanguíneo para extraer coágulos a través de un catéter, esta intervención permitió liberar la arteria y regresar la oxigenación a los pulmones.
Para realizar esta clase de operación se requiere la hemodinamia, una especialidad de la cardiología que se encarga de comprender el corazón por medio de la introducción de finos catéteres en las arterias de la ingle femoral o del antebrazo, considerándola como un procedimiento altamente delicado por la alta precisión que se requiere.
Debido al riesgo que existía ya que se trataba de una mujer y un feto, se requirió un equipo de expertos para garantizar la seguridad del procedimiento quirúrgico y, con ello, mantener la vida de ambos.
Esta cirugía tuvo la participación de 13 especialistas, que hicieron frente a uno de los contados casos de este tipo que se atienden con un alto grado de preparación






